De nuevo la Fórmula uno está de vuelta para deleitarnos con otro fin de semana emocionantísimo. Esta vez con el Gran Premio de Gran Bretaña, en el Circuito de Silverstone. Sus 5.891 metros y 18 curvas, están formados sobre un antiguo aeródromo inactivo desde la Segunda Guerra Mundial, es por tanto una de las pistas más rápidas, exigente y complicadas del campeonato.
En este circuito se disputó la primera carrera de Fórmula 1 en 1950. Desde 1955 hasta 1986, el Gran Premio de Gran Bretaña comenzó a rotar entre Silverstone, Aintree y Brands Hatch, pero desde 1987 se realiza permanentemente en Silverstone.

Es un trazado repleto de curvas rápidas, dónde los pilotos apenas tocan el freno y en el que sufren unas tremendas fuerzas G. Es un circuito eminentemente aerodinámico y que será un nuevo reto para los ingenieros teniendo que encontrar un equilibrio entre velocidad, para aprovechar las rectas del trazado y una gran carga aerodinámica que se necesita para tomar las curvas de alta velocidad que se encuentran en él. También hay que buscar un óptimo agarre mecánico, aceleración y tracción, al salir de las curvas Vale, The Loop, y Luffield.
Los pilotos darán un total de 52 vueltas. Respecto a los neumáticos, Pirelli se ha decidido por los compuestos Blando (marca amarilla) y Duro (marca plateada). Además, el circuito británico tiene un asfalto abrasivo, que puede castigar en exceso al neumático, especialmente en las curvas rápidas, pudiendo aparecer con relativa facilidad el blistering, afectando muy negativamente a la carcasa.
Además, como suele ser habitual, se esperan bajas temperaturas (entre 15 y 22 grados) y lluvia ligera, con algún que otro chubasco importante.
En cuanto a la utilización del DRS, será el la recta de Wellington, al igual que el año pasado.
Con todo esto, creo que tenemos diversión más que asegurada. ¿Tenéis ganas de que empiece la carrera?
















A ver qué pasa, el Mundial está muy interesante…