
El triatlón de estos Juegos Olímpicos de Londres 2012 ya prometía ser un buen espectáculo. Primeramente por el emblemático emplazamiento de la prueba que se realiza en el famoso Hyde Park londinense, que como ya vimos en la prueba femenina, estaba lleno de público animando a los atletas. Y también por la gran rivalidad entre los triatletas que optaban a disputarse las medallas.
Los grandes favoritos, los hermanos Brownlee, no han decepcionado y junto con nuestra mejor baza, Javier Gómez Noya, eran los que debían repartirse las medallas, como finalmente así ha sido. Por otro lado el alemán Jan Frodeno, que debía defender su condición de campeón olímpico, ha quedado alejado de las medallas, después de una temporada complicada con diferentes problemas físicos.
La prueba comenzaba con la natación (en un lugar donde está prohibido bañarse habitualmente) y con la certeza de que no se iba a especular. Desde el principio se ha tirado muy fuerte en la primera de las tres especialidades, y se ha estirado el grupo considerablemente, además de producirse algún que otro corte por la parte media. Sea como fuere todos los grandes favoritos estaban en las plazas delanteras no dejándose sorprender por el ritmo endiablado con el que se ha nadado. Así pues, se llegaba a la primera transición con Javier Gómez Noya en segunda posición seguido de cerca por los hermanos Brownlee y el alemán Frodeno algo más retrasado.
De este modo, comenzaba el ciclismo con un pequeño grupo de 5 corredores (en los que iban los tres favoritos) con algo de ventaja respecto a un grupo mayor que les perseguía. Aunque al principio parecía que el entendimiento de los de adelante podría llevarles a conservar su ventaja rápidamente los de detrás han trabajo en equipo y han podido anular esa diferencia. Una vez formado el grupo de algo más de veinte corredores hemos tenido una prueba algo extraña, con muchas miradas y poco entendimiento entre los corredores, lo que ha propiciado que no viéramos acciones demasiado destacadas y tuviéramos esa sensación de que “no pasa nada” de la que tanto se le suele acusar a esta disciplina.

Finalizado el ciclismo llegamos a una tensa transición final a la carrera a pié. De la transición salieron a por todas los tres grandes favoritos, los cuales ya corrían solos pasado apenas un kilometro a pesar de que llegaron con casi veinte atletas del ciclismo. Todo siguió con pocos cambios hasta pasado el km 5 de la prueba, en ese momento el mayor de los Brownlee, Alistair, hizo un cambio de ritmo que desfondó a su hermano pequeño, Jonathan, pero no a nuestro Javier Gómez que siguió muy de cerca al británico. No obstante, el ritmo del corredor local era muy alto y finalmente terminó por cogerle una cierta distancia al atleta español que finalmente resultaría definitiva. Por detrás del español seguía con cierta comodidad el pequeño de los Brownlee, seguido por los dos franceses y muy de cerca el ya ex-campeón olímpico, Jan Frodeno.
Resumiendo podemos decir que hemos visto una gran prueba de triatlón, bastante disputada en donde los grandes favoritos han ejercido su poderío con claridad. Desde aquí queremos darle la enhorabuena a Javier que trae a España otra medalla de plata para nuestro medallero.

















Que grande Gómez Noya, un deportista con un palmarés increible y que sólo han hecho caso por unas declaraciones.
Los hermanos son unos cracks, y grande Javier!!!