Los jóvenes, un grupo de riesgo para los entrenamientos de fuerza

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Niña con pesas

Si eres joven y quieres entrenar, lo mejor será que no te obsesiones con las pesas. Alguien joven es una persona que está en fase desarrollo muy temprana o incluso avanzada, desde los 8 años hasta los 18, más o menos. Llegada esa edad el cuerpo está más o menos desarrollado y podría ser una buena época para empezar, pero antes deberemos seguir unas pautas para cada fase de desarrollo. Es por ello que establecemos una pequeña tabla de referencia que podría servir a los más ansiosos por levantar pesas.

Todos estos entrenamientos de fuerza se realizarán con supervisión de un profesional:

  • 7 años – Se podrían hacer ejercicios básicos con el propio peso del cuerpo, pero con la mejor ejecución posible.
  • 8 a 10 años – Se puede aumentar el número de ejercicios e individualizar las cargas. El volumen puede aumentar y ya es recomendable tener un compañero en este etapa. La técnica sigue siendo muy importante en estas sesiones.
  • 11 a 13 años – Se añaden ejercicios que son más complicados de ejecutar y algunos de resistencia baja.
  • 14 a 15 años – En esta fase ya se pueden introducir ejercicios específicos, relacionados con la técnica y el deporte que van a practicar. El volumen aumentará.
  • 16 años o más – Es el momento de iniciar el programa para adultos con pesos muy bajos.

Ahora bien, pese a que tenemos una pequeña tabla orientativa, hacer pesas cuando eres muy joven acarrea unos riesgos que debemos destacar. Este tipo de entrenamientos son seguros solo cuando se realizan con un experto. Si nuestro hijo quiere hacer pesas o comprar las suyas para casa no debemos dejarle, a menos que quiera trabajar con pesos muy bajos y ejercicios específicos para su deporte que le ha recomendado un profesional.

En la infancia y adolescencia, nuestros músculos, tendones y ligamentos son 5 veces más fuertes que sus inserciones en los huecos. Es por ello que se recomienda una técnica correcta y evitar el aumento de peso o alta intensidad en los ejercicios. Además, si un niño quiere empezar a realizar pesas deberá hacerlo de forma muy programada y preparándose desde cero.

El entrenamiento de fuerza puede reducir los niveles de IGF-1, el factor de crecimiento insulínico, y esto puede producir una reducción de crecimiento y altura final. No es muy recomendable trabajar la fuerza si queremos alcanzar un tamaño correcto de nuestro cuerpo hasta que esté totalmente desarrollado.

Además de esto, pueden aparecer problemas de espalda derivados por altas cargas e incorrecta ejecución. Es muy importante fortalecer el lumbar y la zona abdominal para evitar las lesiones. ¿Os ha quedado claro que no podéis hacer pesas por vuestra cuenta? Eso sí, recuerda alimentarte bien antes y después de entrenar.

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