Conocemos las grasas visceral y periférica de nuestro cuerpo

Conocemos las grasas visceral y periférica de nuestro cuerpo

COMPARTIR 0 TWITTEAR

Partiendo de la idea de que todos en el mundo tenemos grasas, podemos distinguir dos tipos. Esta diferenciación es debida a su situación y características propias. Las grasas visceral y periférica están repartidas por diversas zonas de nuestro cuerpo y cada una tiene unas propiedades. Pero algunos pensarán, ¿cuál es más peligrosa tener y almacenar? Bien, pues hoy os vamos a contestar a esta pregunta y más en nuestro artículo dedicado a la salud de nuestros lectores. ¡Acompáñanos!

Hombre con gran volumen de barriga

Algunos de vosotros pensaréis que toda grasa en el cuerpo es mala, y no estáis en lo cierto. Las grasas son un nutriente más y como tal, nos ayudarán de un modo o a su manera a mantenernos, como la propia palabra lo dice, nutridos. Pero hoy queremos saber si una de ellas es más peligrosa que la otra, ya que para los no entendidos en la materia, todas ellas son perjudiciales. El almacenaje de las mismas, según cuál sea, será más beneficioso para nuestro cuerpo, caso contrario del otro tipo de grasa.

Cuando tenemos grasa acumulada en alguna zona corporal significa que algo no se está haciendo bien. Ya sea porque no tenemos una vida lo suficientemente activa y movidita o porque nos alimentamos de mala manera. La acumulación de grasas localizadas es perjudicial y puede llegar a ser la causa de la aparición de algunas enfermedades, pero uno de estos dos tipos de grasa aumentará el porcentaje de padecerlas con mayor o menor facilidad.

Grasa Visceral

Esta clase de grasa es aquella que podemos encontrar en el abdomen y que rodea todos los órganos internos que se encuentren por esta zona. Esta grasa genera un abultamiento en exceso de la barriga, y es mucho más común en los hombres por razones genéticas. Aunque se ha demostrado con diversos estudios que a partir de los 60 años el riesgo de ‘conseguir’ esta clase de barriga se iguala y las mujeres también tendrán las mismas posibilidades que los hombres en este sentido.

Grasa Periférica

Al contrario que ocurre con la visceral, la periférica va a ir a almacenarse a las piernas, grúteos, caderas y brazos. Por contra, la grasa periférica es más frecuente que aparezca en mujeres antes que en hombres. Como su nombre indica esta grasa se localiza en la periferia del tronco del cuerpo humano y suele centrarse, generalmente, en los glúteos en la mayoría de las personas.

Peligrosidad y cómo saber si la tengo

Pareja que pierde peso No hay que tener un máster en dietética y nutrición para saber, leyendo ambas definiciones, que la grasa visceral es la más peligrosa de ambas. La explicación es sencilla; este tipo de grasa visceral genera unas sustancias de naturaleza tóxica causantes de problemas y enfermedades metabólicas como la hipertensión o la diabetes. Aunque también estará relacionada con otras patologías a nivel osteoarticular o respiratorio. De ahí que las personas con mayor volumen de barriga sean propensas a sentir asma, arritmia o sufrir lesiones en huesos, a veces irreparables.

Si comenzamos a sacar únicamente barriga debemos poner remedio lo antes posible. Este tipo de volumen es difícil de eliminar de una tacada. Tener obesidad en la zona central del cuerpo, es decir, en la barriga se estudia actualmente como algo independiente del índice de masa corporal, y con él se evalúan los riesgos de sufrir las enfermedades antes comentadas. Cuando manejamos este tipo de índice, no se puede diferenciar entre lo que supone tejido magro o graso, por lo que una prueba con este índice no podrá utilizarse como algo determinante de una enfermedad cardiovascular.

Si queremos saber si tenemos o no grasa visceral en nuestro ‘buche’ podemos usar diversos métodos, que nos servirán para saber si tenemos riesgo cardiovascular o no. Estos datos obtenidos deberemos consultar al especialista para determinar si tenemos o no grasa visceral en exceso:

  • Midiendo nuestra cintura
  • Midiendo nuestra cintura y cadera
  • Midiendo nuestra cintura y altura (la cintura debe tener la mitad que el valor de la altura)

Pero si ya la tengo, ¿qué hago?

Plato de ensalada Es posible minimizar los riesgos de almacenar esta grasa visceral con ejercicio continuado y, por supuesto, llevando una alimentación muy cuidada. Dentro de esta alimentación deberemos eliminar o reducir tanto el consumo de alcohol como el de azúcar, así como controlar nuestro colesterol de vez en cuando en un especialista. Además de esto es recomendable seguir una buena dieta rica en calcio y fibra, algo que nos aportará estabilidad y dureza a nuestros huesos y un buen ritmo del tránsito intestinal.

Y no creáis que el acumular grasa sólo es un problema estético, ni por asomo. Como hemos dicho al inicio, tener grasa en el cuerpo no es malo, sólo si se da en pequeñas cantidades y repartidas de forma periférica. Sin embargo almacenar grasa visceral en la barriga puede ocasionar varios tipos de enfermedades que, a la larga, serán factores que aumenten el porcentaje de mortalidad de una determinada persona. Nosotros miramos por vosotros y os recomendamos realizar, a parte de una dieta saludable, ejercicios aeróbicos y de fuerza en los que intervengan grupos musculares grandes, como por ejemplo, la espalda, el pectoral o las piernas.

Es importante que nuestro estilo de vida no se estanque y nos deje tirados en el sofá después de venir de trabajar o de clase. Es imprescindible dedicar, al menos, tres días en semana a realizar algún tipo de actividad física de al menos 45 minutos para mantener nuestro cuerpo activo y funcionando como es debido, que las articulaciones no nos las pusieron ahí para tenerlas en alto todo el día.

¿Te atreves a dar un pequeño giro a tu vida sedentaria a cambio de salud?

Archivado en Consejos, Ejercicios, Grasas, Peligrosidad
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (4)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

Publica tu opinión usando tu cuenta de Facebook.

¿Te ha gustado? ¡No te pierdas nada más!

follow us in feedly

Nuestros blogs