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Mejora tu autoconfianza en carrera con estos consejos

Entrenando por la montaña

Siempre viene bien un largo descanso tras una temporada de carreras, a nivel profesional y amateur. Pero por otro lado el estar unas cuantas semanas (ya con 2 semanas de retirada lo notaremos) sin actividad provocará una nueva rutina a nuestro cuerpo que se acostumbrará a ese descanso tan bueno y que necesita de vez en cuando.

Pero claro, al volver a calzarnos nuestras zapatillas de runner y salir a la calle a correr, no seremos los mismos y nuestra confianza en nosotros mismos caerá empicada.

Pues vamos a ver cómo podemos afrontar estos momentos choff y de flojera mental.

Modifica el entrenamiento

Está claro que si volvemos de un largo periodo de descanso nuestro cuerpo se ha adaptado a la ‘buena vida’ y ahora no querrá moverse como antes.

De hecho deberemos cambiar nuestro entrenamiento y recomenzar por algo más suave que donde lo dejamos antes de la ‘retirada’.

Si el entrenamiento que intentas hacer en este reinicio no se te da nada bien y sigues intentándolo una y otra vez, acabará por comerte la ansiedad y acabarás frustrado contigo mismo, tu confianza bajará estrepitosamente.

Vamos a poner un ejemplo claro para que lo veáis: si durante una primera sesión de entrenamiento te sientes fracasado bien porque no la acabaste o por terminaste con mal sabor de boca, cambiaremos ese entreno por otro al día siguiente.

Si esa sesión fue un rodaje suave y aún así fracasaste intenta que al día siguiente la sesión sea controlada, con pulsómetro, midiendo bien la zancada, la respiración, controlándote a ti mismo independientemente de la distancia o el tiempo que recorras.

Si la tirada en la que te sentiste mal fue larga, prueba a hacer unas cuantas series de 1000 metros con descansos de 5 minutos.

Y ¡arriba ese ánimo!

Un entrenamiento largo ayudará

Corredor agotado Puede que ya domines las distancias cortas y quieras pasar a un entrenamiento algo más agresivo como son las distancias largas, las carreras que no bajan de los 10 kilómetros. Si al principio se te sientes intimidado por esa distancia, prueba a realizar tiradas de entre 3 y 5 km. Si vas a competir en una carrera de 20 km lo mejor es que comiences probando con distancias cortas cada día y vayas aumentando poco a poco. Que no te vaya a dar el bajón antes de comenzar a entrenar para los 20 km.

Aunque ahora no lo pienses pero este tipo de entrenamientos de progreso incrementará tu confianza en ti mismo, y te hará más fuerte a la hora de afrontar una larga distancia que antes sólo te atemorizaba.

Un entrenamiento de este modo realizado 3 o 4 veces en semana antes de la competición para la que te estás preparando te servirá, y mucho, para afrontar una carrera mayor con la confianza por las nubes.

Mira dónde pisas

Ya que nuestro cuerpo se ha adaptado a ese periodo de descanso también deberá hacerlo al suelo en el que va a competir más adelante.

Si nos vamos a enfrentar a un firme diferente del que estamos acostumbrados a pisar, deberemos adecuarnos a él y a las pisadas que tenemos que usar, el calzado, los desniveles, etc.

Así que lo más adecuado es realizar nuestro entrenamiento desde el primer momento en el mismo recorrido y terreno en el que se celebre la competición.

Si no podemos acceder a los mismos exactamente, deberemos buscar otros muy similares en los que poder entrenarnos adecuadamente.

Es recomendable poder simular las condiciones casi exactas de la carrera tanto de suelo, como desniveles que nos encontraremos.

Por eso todos los futbolistas entrenan en el campo donde van a jugar el día antes o los propios corredores de maratón, además de condiciones del firme, también adecuarse al clima de la zona ayuda bastante, sobre todo en el tema de la respiración y la hidratación.

Entrenando por el campo

Controlamos nuestro ritmo

Sabemos que las competiciones son duras y exigen al corredor lo más. Pero aunque este pensamiento pueda frustraros, no lo hagáis.

El consejo que os damos es el de llegar a un mínimo en cada una de las competiciones. Por ejemplo si nos enfrentamos a una maratón deberemos mantener el ritmo de competición en al menos 15 km, si en cambio la carrera es una media maratón deberemos aguantar ese ritmo unos 10 km, o si nuestra competición es algo más leve como los 10 km o los 5 km, aguantaremos unos 4 y 2 km respectivamente.

Ten paciencia controlando tu esfuerzo

Muchos corredores abandonan una competición a pocos kilómetros del final, otros a la mitad. Esto es porque llegan a un punto en el que ni su cabeza ni sus músculos pueden aguantar un paso más y se derrumban.

Para muchos corredores el final de una carrera es una asignatura pendiente. Cuando disfrutamos de la carrera no deberíamos tener este problema de saturación y de bloqueo en carrera.

Para ello deberemos ir modificando nuestro entrenamiento, añadiendo días del mismo si es posible y nos vemos fuertes y disminuyendo ritmos en otros si vemos que no vamos a llegar al final.

Variar entre largas y cortas tiradas nos puede hacer crecer la autoconfianza en nosotros mismos. Así en los momentos finales de una carrera, en los que sólo nos quedan un par de kilómetros, podremos recordar esos ratos de entrenamiento en los que nos sentíamos libres, confiados y con un ritmo endiablado.

¡No te vengas abajo y sigue entrenando, que es lo que te gusta!

Última actualización: 20/12/2019 a las 12:03

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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