La pregunta del millón: ¿Correr en cinta o en suelo?

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Los entrenamientos y las sesiones de cardio pueden realizarse tanto en la calle como en el gimnasio en una cinta de correr. Sin embargo cada modalidad presenta unas características distintas y la elección irá en función de cada individuo. Si el running se realiza en una cinta, han de seguirse unos consejos para evitar lesiones musculares y si la sesión se desarrolla en el exterior, habrá que tener en cuenta la superficie donde la realicemos.

Running

La gran mayoría de las sesiones de entrenamiento incorporan en su programa una parte de running, bien en el calentamiento o durante el desarrollo de la sesión. Ahora bien, ¿qué es más conveniente para correr?, ¿cinta o suelo? Cada una de esas modalidades tiene sus ventajas e inconvenientes además de otros factores a tener en cuenta como el tipo de sesión, deporte o entrenamiento. En SportAdictos queremos lo mejor para vosotros, y a continuación os desvelaremos los pros y los contras de estos dos tipos de running.

Trucos para correr en cinta sin provocar lesiones

Si sueles frecuentar el gimnasio y corres en cinta, es probable que hayas escuchado que ésta se debe colocar con unos 3º de inclinación aproximadamente para simular las condiciones de carrera en la calle. Tiene su explicación. Si la sitúas con la inclinación anterior, evitarás que la cinta desplace tu pie de apoyo hacia atrás y así se sobrecarguen los músculos delanteros. Esta es la principal causa de las tendinitis en el tibial anterior que suele aparecer por no dar una inclinación de 2º a 4º en la cinta.

Sin embargo, el principal inconveniente muscular que encontramos a la hora de correr en cinta son los dolores de espalda. ¿Cómo prevenirlos?, muy fácil. En la cinta la pierna se desplaza hacia atrás de forma involuntaria por parte del deportista, cuyo movimiento debería haber sido realizado por los glúteos. Para iniciar la siguiente zancada, los flexores de la cadera trabajan en exceso y los glúteos quedan inhibidos totalmente. La solución a este problema radica en fortalecer el core y los abdominales para que los flexores de la cadera no actúen con tanto protagonismo y, por tanto, no arqueen los lumbares (causantes del dolor de espalda). Si vas a correr en cinta, prepara bien tus abdominales.

Correr en el exterior

Correr en el exterior también tiene sus inconvenientes (muy inferiores a la gran cantidad de ventajas). Se trata de una actividad de alto impacto ya que es una sucesión de pequeños saltos cuya amortiguación es soportada por nuestras rodillas, tobillos, etc. Por ello hay que elegir bien la superficie donde realizarla (césped, asfalto, tierra…) así como un buen calzado deportivo para evitar lesiones innecesarias. Cada superficie tiene su lado positivo y negativo. En césped hay un menor impacto de las articulaciones pero es más irregular y en el asfalto, aunque su impacto es mayor, la superficie es más regular y lisa lo que favorecerá a la prevención de esguinces y otro tipo de lesiones.

Running

En definitiva ningún medio para correr es dañino siempre y cuando se haga con precaución. Cada deportista debe adaptarse al tipo de ejercicio físico según sus necesidades. Ahora ya no tienes excusa para subirte a la cinta o salir a correr.

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