El hierro, ni de más ni de menos

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El hierro es uno de los minerales más conocidos por la población en general y conocemos, en mayor o menor medida, sus beneficios. Pero lo que no sabemos es que consecuencias puede tener un déficit y (especialmente en este caso) un exceso de un elemento. Vamos a ver las dos caras más extremas de este oligoelemento y a conocer aspectos, que seguro desconocíamos.

Fe, hierro

Los oligoelementos son aquellos nutrientes que siendo fundamentales para nuestro organismo se necesitan en pequeñas cantidades. El hierro es uno de estos oligoelementos que se suele valorar en multitud de ocasiones en analíticas ya que los niveles por encima o por debajo de lo recomendado tienen notables consecuencias y por eso vamos a analizarlo.

¿Qué es el hierro?

El hierro es un mineral esencial en nuestro organismo porque:

  • Es necesario para posibilitar el transporte de oxígeno por la sangre, ya que la hemoglobina (proteína presente en los glóbulos rojos) está formada por un átomo de hierro capaz de unirse a las moléculas de oxigeno.

  • Forma parte estructural de enzimas encargadas de defendernos frente a los radicales libres.

  • Interviene en el proceso de metabolización de las vitaminas del grupo B.

  • Interviene en el transporte de energía en todas las células a través de los citocromos.

  • Interviene en la síntesis de ADN.

  • Es fundamental para el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso Central ya que participa en la síntesis de neurotransmisores y regula ciertas reacciones bioquímicas a nivel cerebral.

  • Está presente de manera indirecta en la intervención inmunológica.

Como vemos es un mineral sin el cual nuestro organismo no funcionaría correctamente, por eso es importante saber qué sucedería si no tomásemos la cantidad de hierro necesaria.

Carencia de Hierro

Lo primero que debemos saber es que el déficit de hierro no aparece de la noche a la mañana y por lo tanto es un proceso gradual que comienza con una insuficiente ingesta diaria del mineral. Cuando su consumo no es adecuado el organismo recurre a las reservas y cuando estas ya van desapareciendo empezaremos a notar las consecuencias, que son:

  • Anemia.

  • Fatiga.

  • Debilidad en uñas y cabello.

  • Debilidad muscular.

  • Palidez y mareos.

  • Mayor tiempo de recuperación en infecciones.

Lo siguiente que debemos tener en cuenta es qué cantidades son las necesarias para evitar esta situación carencial y si existen factores que afecten a su aprovechamiento en el cuerpo.

Necesidades de hierro y factores favorecedores

Las necesidades de hierro varían en función del sexo. En el caso de los hombres no deportistas, las necesidades diarias de hierro serían de entre 10-12 mg/día mientras que en el caso de que fueran deportistas serian el doble aproximadamente. Las mujeres necesitan una mayor cantidad de hierro al día, alrededor de los 15 mg/día, cantidad que se duplicaría en el embarazo y en el caso de que fuese deportista.

Teniendo en cuenta las necesidades de cada uno, hay que analizar qué factores pueden favorecer su absorción y cuáles su déficit. Un adulto sano sólo absorbe un 10-15% del hierro de la dieta, teniendo en cuenta que la absorción de hierro de tipo hemo (cuyo origen es animal y está presente especialmente en carnes rojas) es del 15% al 35% y la absorción del hierro no hemo (cuyo origen es vegetal y está presente en legumbres y hortalizas de hojas verdes entre otras) es del 2% al 20%.

Factores favorecedores

  • La vitamina C mejora la absorción del hierro no hemo.

  • La vitamina A “compite” contra sustancias que dificultan la absorción del hierro.

Factores desfavorecedores

  • Consumir de forma excesiva café, té y alcohol dificulta su normal absorción.

  • El calcio, consumido junto al hierro disminuye su absorción general.

  • Dietas pobres en proteínas y vegetales.

  • Sangrados excesivos en el caso de la menstruación favorecen la pérdida de una gran cantidad de hierro.

  • Diarreas crónicas.

  • Consumo de fármacos que inhiban o reduzcan su absorción.

vitamina C fundamental para una buena absorción de hierro

Por último, después de ver las consecuencias y factores que desencadenan una carencia de hierro en nuestro organismo deberíamos plantearnos si un exceso de hierro sería o no perjudicial.

Exceso de hierro

Como bien dice el título, nada es bueno ni por exceso ni por defecto y este mineral no iba a ser la excepción. La Hemocromatosis es la enfermedad que se desarrolla por una absorción y almacenamiento excesivo de hierro en la que, al no existir un mecanismo de eliminación en caso de sobreabsorción de este mineral se acumula en el hígado, corazón, articulaciones, páncreas, tejidos y riñones. Si bien es cierto que es una enfermedad de tipo genético, poca gente sabe de su existencia. Podríamos identificar dos tipos de Hemocromatosis:

  • La primaria, que se daría porque genéticamente se hubiese desarrollado esa excesiva absorción intestinal de hierro.

  • La secundaria, que se debe a una sobrecarga producida tras la toma de comprimidos de hierro por más de 10 años, o bien tras sufrir transfusiones de sangre en caso de individuos con anemias severas (que no son causadas por deficiencia de hierro).

Hematíes que están formados por hierro

Síntomas

Se manifiesta en la edad adulta ya que desde pequeños se va generando ese sobrealmacenamiento y comienza a manifestarse de forma inespecífica. Lo grave se da si no se diagnóstica con tiempo suficiente, ya que pueden verse gravemente afectados los órganos y zonas de almacenamiento, como por ejemplo:

  • En el hígado puede desarrollarse cirrosis e inflamación.

  • En el corazón pueden darse arritmias.

  • En las articulaciones puede desarrollarse artritis.

Diagnóstico

Desde un punto de vista clínico se podría diagnosticar gracias al seguimiento del historial clínico del paciente y tras alguna prueba hematológica como % saturación de Transferrina (proteína que transporta el hierro) o los niveles de hierro en sangre.

Tratamiento

El tratamiento en estos casos se complementa con una dieta especial para tratar de reducir la cantidad de hierro que se pudiera absorber, sin eliminarlo del todo. Las pautas dietéticas generales en estos casos son:

  • Evitar el alcohol, especialmente si el hígado está afectado.

  • Evitar suplementos que contengan hierro.

  • Controlar el aporte de Vitamina C, que como hemos dicho antes favorece el aprovechamiento del hierro.

  • Controlar el consumo de productos marinos crudos, ya que su concentración de hierro es mayor que cocinados.

Archivado en Alimentos, Anemia, Hemocromatosis, Hierro, Minerales, Oligoelementos, Oxígeno, Vitaminas
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