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Los beneficios de hidratarse correctamente en el trabajo

Hidratacion

Con una correcta hidratación nuestro organismo funciona mejor, nuestra piel está más luminosa y eliminamos toxinas más fácilmente. En el trabajo, sin embargo, muchas veces nos vemos sometidos a situaciones que pueden afectarnos negativamente en ese sentido, y ello repercutirá en nuestro bienestar y rendimiento. Está demostrado que la intensidad, duración y condiciones ambientales en las que trabajamos influyen en la deshidratación, por lo que se hace necesaria una reflexión al respecto para afrontar el problema según nos afecte en cada caso.

Consecuencias laborales

Siempre es necesario hidratarse, aunque el esfuerzo no sea físico, ni muy intenso. Sufrir deshidratación en el lugar de trabajo implicará una pérdida de concentración, un menor rendimiento cognitivo, y aumentará el riesgo de poder sufrir accidentes laborales. Ya antes de empezar la jornada laboral, es básico llegar al lugar de trabajo bien hidratado.

Cualquier actividad incrementa la producción de calor del organismo, y lo hace de forma proporcional a su intensidad. Los mecanismos de pérdida de calor generados activan a su vez la pérdida proporcional de agua y sales, lo que hace de la hidratación una necesidad, que será mayor cuanta más intensidad requiera la actividad que realizamos. Además de esto, la propia actividad celular del organismo lleva a una pérdida constante e imperceptible de agua, como la vaporización por la respiración y la piel, lo que hace necesario hidratarse correctamente, lo que, como he comentado, deberá hacerse incluso cuando el esfuerzo no sea físico ni muy intenso. Esto, por otra parte, no quiere decir que tengamos que estar constantemente bebiendo agua.

Pautas de hidratación

bebe agua

Se recomienda habitualmente consumir aproximadamente un litro de líquido por cada 1000 kcal gastadas en la actividad laboral. En verano, la recomendación es de entre 0,6 y 1 litro por hora, o 250 ml cada 20 minutos. La ingesta varía en función de la actividad concreta que se vaya a desarrollar. Para llegar bien hidratado al trabajo, es necesario un buen desayuno, que además sirve para recuperar los líquidos perdidos durante el sueño. La leche, el zumo o la fruta son alimentos muy recomendables para conseguirlo.

El agua también está contenida en los alimentos, aunque estos no sean líquidos. El trayecto hacia el lugar de trabajo también es una buena oportunidad para hidratarse. Debemos haber consumido unos 500 ml de líquido antes de empezar la actividad laboral. Por otra parte, uno de los mayores problemas a la hora de hidratarse ya durante el trabajo es la falta de una fuente de provisión de agua. Lo ideal es que se favorezca al trabajador la posibilidad de conseguir líquido, ya sea agua o, preferiblemente, varios tipos de bebida entre los que poder elegir, ya que esto acabará repercutiendo positivamente en el rendimiento laboral.

Última actualización: 16 de March, 2014

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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