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El estrés afecta negativamente en la práctica deportiva

El estrés es una respuesta fisiológica del organismo ante una situación de tensión, en la que se activan determinados mecanismos de defensa para afrontar ese momento que se percibe como amenazante. Todos sabemos que esta situación puede tener consecuencias negativas para nuestra salud, pero la realidad es que también afecta negativamente al rendimiento en el deporte, pudiendo dar lugar a emociones o conductas inapropiadas que tendrán un impacto en nuestro desempeño en determinadas actividades.

estres

El estrés afecta a nuestra atención, a la concentración, y al tratamiento de la información que llevamos a cabo, provocando un aumento de las distracciones. Pero no solamente esto, sino que también influye en la coordinación motriz, trastornándola principalmente por el aumento de la tensión muscular. La sensación de frustración que provoca puede llevarnos a fracasar, a sufrir más errores en la práctica de una determinada actividad, e incluso a su abandono.

Además, provoca alteraciones en el humor, con exaltación, euforia, depresión o apatía. Los inconvenientes que genera a la hora de dormir hacen que el descanso no sea adecuado o suficiente, siendo este un factor determinante en el deporte. Y es que la fatiga mental reduce el rendimiento también en lo físico.

Cómo afrontarlo

Es conveniente y recomendable estar preparados para situaciones de estrés, de manera que nos afecten en menor grado. Esto se consigue a través de medidas que nos permitan adaptarnos a las situaciones que nos generan malestar, nervios o frustración, enfocándolas tanto en el plano de la propia actividad como de las emociones que la afectan. En cuanto a la actividad, se pueden utilizar técnicas como el aumento del tiempo de entrenamiento o llevar a cabo una correcta planificación. Emocionalmente, es conveniente mantener un cierto distanciamiento, un autocontrol, y saber buscar el apoyo social cuando pueda ayudarnos.

rabia

Las técnicas de relajación y meditación, como por ejemplo ejercicios de respiración, incluso durante el ejercicio, nos permitirán contrarrestar el estrés y la ansiedad de antes de una competición, y nos ayudarán a centrar la atención en lo realmente importante, el propio desempeño del deporte o ejercicio, lo que nos reportará beneficios de rendimiento. Es conveniente pensar siempre en positivo, y evitar resaltar las críticas, ya que a menudo sólo conseguirán desconcentrarnos.

Vencer el miedo es determinante, y para ello la visualización mental puede ser de gran ayuda. Imaginar los movimientos que realizaremos, por ejemplo, puede permitirnos estar más preparados, siendo más eficaces y estando más centrados luego, porque estaremos concentrados únicamente en el deporte. Estas habilidades psicológicas hacen que el cuerpo funcione en conjunto con nuestra mente, haciendo que nuestro físico se beneficie de nuestra mente, y no al contrario.

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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