Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

Las ventajas de entrenar con pulsómetro

correa pulsometro

El pulsómetro (también llamado pulsímetro) es un dispositivo que permite medir la frecuencia cardíaca de una persona en tiempo real.

Tiene dos componentes, que son la correa transmisora y el receptor de muñeca. La correa transmisora se coloca en el pecho, y controla electrónicamente los latidos del corazón, lo que permite medir las pulsaciones, que son las ondas que provoca la sangre que bombea el corazón por las arterias hacia el resto del cuerpo.

Cada pulso corresponde a un latido del corazón, y se suele medir y expresar en pulsaciones por minuto. Este dato, recogido por la correa transmisora, es transmitido al receptor de muñeca, y nos permite ver los datos que envía la correa.

Entrenar controlando las pulsaciones

pulsometro muñeca

Entrenar controlando la frecuencia cardíaca es recomendable para cualquier actividad deportiva, especialmente si pretendemos hacer un trabajo aeróbico.

Aunque no es estrictamente necesario tener un control exacto en todo momento, ni debemos obsesionarnos con ello, un pulsómetro puede ayudarnos a saber el tipo de trabajo que estamos realizando, dónde pasamos de estar entrenando aeróbicamente a anaeróbicamente, e incluso a prevenir daños en el corazón al controlar el momento de superar la frecuencia cardíaca máxima.

Todo esto se traduce en un mejor control del ritmo de carrera según los objetivos, en una mejora de la eficiencia de nuestros entrenamientos, y en una mayor tranquilidad al tener nuestra salud más controlada.

Conoce mejor tu cuerpo

Por una parte, el pulsómetro nos ayuda a conocer mejor nuestro cuerpo durante el entrenamiento, ya que de alguna manera nos informa en todo momento del estado en que se encuentra nuestro corazón.

Esto nos permite saber si podemos forzar más o no, si el cansancio que tenemos en un momento dado es sólo muscular o estamos llevando al límite nuestras pulsaciones, o también un control exhaustivo en el caso de entrenamientos con intervalos, en los que hay que alternar el ejercicio aeróbico y el anaeróbico.

En estos casos, el pulsómetro nos facilitará el trabajo a la hora de controlar la intensidad de nuestra actividad si conocemos aproximadamente nuestros umbrales.

En cuanto a la salud, controlar la frecuencia cardíaca máxima nos ayudará a prevenir daños en el corazón a través de las pulsaciones.

Para calcularla, aunque depende de factores como el sexo, la edad, o la cantidad de deporte realizado, podemos aproximar que será similar al valor obtenido de restar nuestra edad a 220 (FCmáx=220-edad).

Manteniéndonos por debajo de estos valores, y siempre que no tengamos problemas cardíacos previos, minimizaremos en gran medida los riesgos cardiovasculares del ejercicio.

Última actualización: 01/12/2013 a las 10:00

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

Sigue leyendo