Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

La influencia del ejercicio en el sistema inmunológico

sistema inmune

Todos hemos oído alguna vez la importancia de mantener las defensas altas, de tener un sistema inmunológico fuerte, ya que esto nos protege de enfermedades y otros agentes externos, beneficiando a nuestro cuerpo.

Sin embargo, en muchas ocasiones descuidamos ciertos hábitos, modificamos nuestros horarios de comida o sueño, o bajamos la guardia, lo cual pone a prueba nuestros mecanismos defensivos y compromete nuestra salud.

Hay muchos factores que pueden alterar nuestras defensas, y los hay que dependen de nosotros, pero también otros que no lo hacen, ya que son factores internos (enfermedades autoinmunes, cambios estacionales o edades extremas durante la vida).

Sin embargo, hay una gran cantidad de factores externos que en gran medida podemos controlar, como son la alimentación desequilibrada, el tabaco, la cafeína, el estrés o el sedentarismo.

Entre ellos, es importante hablar del ejercicio físico, ya que afecta al sistema inmunológico, pero que sea para bien o para mal depende de cómo lo enfoquemos.

Efectos del ejercicio

Podemos decir que el ejercicio moderado mejora el funcionamiento del sistema inmune, pero por otra parte, un gran volumen o intensidad del mismo puede afectar negativamente por las altas exigencias a las que sometemos al cuerpo.

Cuando se realiza un entrenamiento de alta intensidad (sin ser necesariamente profesional), se puede experimentar un bajón inmunológico por el gran estrés al que se somete el cuerpo.

Esto tiene que ver con el sobreentrenamiento, y es que a veces nos pasamos en la búsqueda de resultados demasiado deprisa, y cuando el organismo no tiene suficiente descanso se resiente.

resfriado

El ejercicio físico moderado, realizado de una forma habitual, en cambio, reduce el riesgo de sufrir infecciones si comparamos los datos con personas generalmente sedentarias.

Con ello, podemos decir que es uno de los beneficios del deporte, válido para cualquier edad (teniendo en cuenta que otros problemas sí podrían hacer el ejercicio inadecuado), y que el problema viene cuando el entrenamiento es excesivo, momento en que el sistema inmunológico se ve en cierta medida alterado por ello.

En todo esto influyen principalmente unas sustancias químicas que modulan la respuesta inmune, las citoquinas.

Según estudios realizados, los ejercicios excesivamente extenuantes hacen que la respuesta inmune se atenúe, generando un ambiente desfavorable para ella en la que el cortisol y la epinefrina generadas inhiben la producción de dichas citoquinas.

Síntomas y medidas

Un cansancio mayor del habitual, heridas que tardan en cicatrizar o dolores musculares sin razón aparente son síntomas de lo que puede ser un nivel de defensas bajo.

Un elemento que puede ayudar a mejorar el sistema inmune, al margen del ejercicio realizado en intensidades adecuadas, es la alimentación.

La alimentación constituye un factor determinante, y tiene una relación directa con el sistema inmunológico.

Cuando la alimentación es inadecuada o insuficiente, se produce una caída de las defensas. En cambio, si es equilibrada y completa, ayuda a mantener o incluso fortalecer las defensas.

Es conveniente mantener una dieta variada y con proporción de todos los nutrientes en su justa medida (hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales).

Las dietas ricas en grasas, por ejemplo, reducen la respuesta inmunológica, aunque la procedencia de las mismas también es muy importante.

Introducir grasas provenientes del pescado azul, los frutos secos o el aceite de oliva generalmente será muy beneficioso.

Última actualización: 14/03/2014 a las 01:32

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

Sigue leyendo