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Entrenamos según nuestro esfuerzo percibido

Nivel de esfuerzo Los pulsómetros son uno de los tantos instrumentos que incorporamos en nuestro entrenamiento para medir la intensidad. Pero más allá de los aparatos electrónicos existen escalas validadas por profesionales de la actividad física y del deporte que ayudan a cuantificar el esfuerzo realizado en cada momento. Una de las más utilizadas por los entrenadores es la escala de Borg. A través de una tabla podemos conocer en qué nivel de esfuerzo estamos según unos criterios validados previamente por múltiples estudios científicos. Son muchas las ventajas que ello ofrece, y hoy en SportAdictos queremos enseñároslas.

Cómo funciona

Es muy sencillo. Una tabla compuesta por números del 6 al 20 (la más utilizada) nos indica qué esfuerzo estamos realizando según nuestras sensaciones internas. El sujeto deberá decir el número en el que se encuentra, el cuál se corresponderá con un tipo de sensación. Todo depende de la subjetividad del que entrena y es muy efectiva en algunos casos. Sin embargo existen algunas precauciones que debes tener en cuenta a la hora de aplicarla, ya que para que sea totalmente efectiva se deben cumplir una serie de condiciones. La más importante es tu experiencia como deportista. Evidentemente aquellas personas que comienzan con la actividad física tienden a rendirse antes de lo que ellos pueden dar. La experiencia es un grado y una de los aprendizajes que el deporte nos proporciona es la capacidad de superar nuestros propios límites.

Borg

Dónde aplicarlo

Se puede utilizar tanto en los entrenamientos de fuerza como en aquellos enfocados a la resistencia. Puedes aplicarlo a la hora de planificar y estructurar tu entrenamiento, para introducir cambios de intensidad a lo largo del trabajo a desarrollar. Es útil también para aquellos entrenadores personales que quieren llevar un seguimiento de sus clientes en función de su fatiga percibida.

Ventajas de su utilización

La gran cantidad de personal de la actividad física que utiliza este tipo de medición tiene su razón principal en los beneficios para el deportista. Cabe destacar las siguientes:

  • Coste 0 en términos económicos. Lo único que debemos llevar al entrenamiento es un papel donde se vayan plasmando los distintos grados de sensación del practicante y la tabla para visualizarlos. Otros equipamientos electrónicos pueden modificar el entrenamiento de forma indirecta y además suponen un gasto de dinero que no todos pueden asumir.

  • Perfecto para aquellas personas que practican el deporte tras haber sufrido cualquier tipo de patología, especialmente las cardíacas. La frecuencia en muchas ocasiones es engañosa y puede tender a error, por lo que la mejor medición posible es la propia percepción del esfuerzo del que la realiza.

  • Sirve para llegar un seguimiento continuo de la progresión, tanto en sesiones como en microciclos, mesociclos o macrociclos de entrenamiento.

  • Ausencia de invasividad en el individuo, característica que sí cumplen otro tipo de mediciones como puede ser la del ácido láctico.

Razones para usarlo

Cada deportista es un mundo y las sensaciones de cada uno determinan fundamentalmente el rendimiento. Aprender a trabajar con las sensaciones propias es una manera más de indicarse a uno mismo cómo se encuentra y en qué grado puede aumentar la intensidad. Esta autorregulación es totalmente positiva para el ejecutante y su aplicación ha dado grandes resultados en el mundo del entrenamiento. No olvides esta escala la planificación de tu entrenamiento.

Última actualización: 11 de January, 2014

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

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