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El entrenamiento invisible, cuando no te mueves

descansando

Tanto el entrenamiento mental como, en mayor medida, el físico, son imprescindibles para el buen rendimiento deportivo, eso es algo que todo el mundo debe saber ya. Sin embargo, a la hora de la verdad, hay algo que no siempre tenemos en consideración como se merece, el “entrenamiento” al que sometemos al cuerpo cuando no estamos practicando ejercicio. Podemos decir que todo lo que tiene relación con la preparación del deportista, sin ser ejercicio físico, es lo que se conoce como entrenamiento invisible.

Pese a llamarse invisible, este tipo de entrenamiento no debe pasar desapercibido para el deportista, sino todo lo contrario, ya que los hábitos adecuados deben integrarse en la vida diaria de toda persona que practique ejercicio asiduamente. Será este otro entrenamiento, el que se realiza de forma pasiva, el que posibilitará un correcto desarrollo muscular en el que el cuerpo pueda responder de forma adecuada a las cargas y exigencias.

¿Qué influye?

En el entrenamiento invisible, los conceptos clave que hay que manejar son los de recuperación y descanso. Sin embargo, esto no sólo implica dormir cuando llega la noche (que también será necesario, al menos cuando toque), sino que también se refiere a conceptos como la alimentación, el propio descanso al margen de dormir, o los estiramientos y masajes.

persona durmiendo

  • Alimentación: este aspecto suele tenerse muy en cuenta por los deportistas que se toman en serio lo que hacen, conscientes de la relación directa entre dieta y rendimiento deportivo. Es imprescindible seguir una dieta equilibrada y evitar los excesos. La fruta, la verdura y los cereales son una base fundamental, además de las proteínas de carnes magras o pescados. De igual forma hay que considerar los horarios de comida, dividiendo las ingestas preferiblemente en cinco o más, que deben estar bien repartidas.

  • Descanso: tras un buen entrenamiento, el descanso nos permite asimilar las cargas de trabajo. Al menos un día a la semana debemos descansar, o de lo contrario acabaremos sufriendo lesiones o problemas más serios, con sobreentrenamiento y largas recuperaciones. La calidad del sueño también es muy importante, ya que es mientras dormimos cuando el cuerpo repara los tejidos musculares, y se liberan hormonas para la recuperación. Una calidad de sueño deficiente impide el rendimiento.

  • Estiramientos y masajes: estirar la musculatura al final de los entrenamientos (y normalmente también antes de realizarlos, según la ocasión) reportará beneficios, permitiendo relajar la musculatura o prepararla. Es un medio para evitar lesiones. Los masajes también pueden ser de ayuda, o acelerar la recuperación muscular.

Estos medios son los más generales para comentar, pero en el entrenamiento invisible todo influye en cierta medida, incluso la forma en que nos sentamos si pasamos muchas horas en esa posición, así que es conveniente medir todo lo que pase fuera de la rutina normal de ejercicio.

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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