Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

Un nivel de azúcar alto actúa como un tóxico para todo el organismo

comer sano

Es probable que hayas oído una y otra vez que el exceso de azúcar es perjudicial para la salud. Es algo que va quedando más claro cada día que pasa a través de las recientes investigaciones al respecto. Sin embargo, muchas veces no se conoce exactamente en qué puede perjudicarnos el azúcar, y es que el exceso de glucosa en sangre actúa como un tóxico que puede dañar desde los riñones hasta las encías. Veremos por qué es tan importante mantener los niveles controlados para la salud.

Quien sufre diabetes sabe lo que puede llegar a influir el nivel de azúcar en sangre en la salud, pero es que no sólo ellos pueden sufrir consecuencias graves de los desequilibrios de estos niveles, siendo imprescindible llevar a cabo un control de la glucosa correcto. Existen algunos síntomas que también nos ayudarán a saber cuándo algo no va del todo bien.

Excesos perjudiciales

La glucosa es el nutriente fundamental de las células, proporcionándoles energía para funcionar. Esto hace que sea un componente imprescindible en cualquier persona, pero cuando se acumula en exceso en el organismo, las consecuencias pueden ser graves. Un problema derivado de esto, por ejemplo, es la diabetes (tipo 2), una de las enfermedades que más vidas se cobra en el mundo. El problema de la glucosa es que sólo es útil dentro de las células, mientras que en el torrente sanguíneo dificulta las funciones del organismo.

La insulina (una proteína fabricada por el páncreas) se encarga de hacer que la glucosa entre en las células. Si funcionara mal, o no hubiera insulina suficiente, la glucosa se iría acumulando en la sangre, actuando sobre los tejidos de una manera similar a un tóxico.

Principales afectados

Los riñones son los que más pueden resentirse de los excesos de azúcar. Si éste está alto, los vasos sanguíneos que llegan al riñón se obstruyen y no les llega la sangre suficiente. Como los riñones no tienen capacidad de regeneración, se irían deteriorando si la situación fuera persistiendo con el tiempo. Al no llegarles suficiente sangre, además, no funcionarían a pleno rendimiento, reduciéndose su capacidad para filtrar y depurar.

comiendo dulces

Las arterias y las venas también se verían afectadas, ya que, de forma en cierta manera similar al colesterol, el exceso de azúcar las atasca. Su efecto sobre ellas también es comparable al de la hipertensión, el tabaquismo o el sedentarismo. Esto tiene implicaciones negativas tanto en el corazón como en los ojos y los oídos, debido a la falta de riego sanguíneo. Los dientes también pueden sufrir con los excesos de glucosa, con respuestas antiinflamatorias excesivas frente a las bacterias de las encías.

La mitad de las personas que sufren diabetes tipo 2 lo desconocen. Es muy importante detectar lo antes posible las alteraciones en los niveles de glucosa, y reconocer los síntomas incipientes de la alteración es esencial para diagnosticarla. Algunos de ellos son el cansancio sin causa, mucha hambre o sed, la pérdida de peso o el aliento algo afrutado, que pueden ser señal de que debemos revisar los niveles de glucosa.

Última actualización: 16 de January, 2014

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

Sigue leyendo