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Conoce las verdaderas diferencias entre pan blanco y pan integral

Comiendo pan integral

El pan es uno de los alimentos que mayor confusión ha causado en los últimos años. Se le ha tachado de inconveniente en dietas de adelgazamiento, de recomendable en sus versiones integrales, e incluso han aparecido versiones enriquecidas en fibra, pero mucha gente no sabe exactamente qué hay de cierto en cada una de estas afirmaciones (y mucho menos la causa). ¿Por qué ha sido tan recomendado tomar pan integral sobre el pan blanco? ¿Realmente engorda menos?

Introducir el pan en la dieta es muy recomendable, al menos cuando se controlan los consumos totales de hidratos de carbono. Tanto es así, que tiene cabida perfectamente cuando se busca un adelgazamiento, pero veamos las causas reales de que se suela recomendar tanto el pan integral, y dejar de lado el blanco. No me pararé a explicar las diferencias a la hora de obtener cada uno (pues ya las hemos comentado en alguna ocasión), sino en cómo nos afecta su composición final.

Una creencia habitual es la de pensar que un alimento, por el hecho de ser integral, engorda menos. Al menos en el caso del pan, esta diferencia es prácticamente despreciable (dos rebanadas de pan blanco aportan 104 calorías, por 88 de su versión integral), pero debido a su contenido en fibra, sí aporta un efecto saciante que acaba provocando que no necesitemos comer tanto.

Rebanada integral

Cuando hablamos de pan simplemente enriquecido en fibra (es realmente pan blanco con este añadido), y dando por buena la premisa de que este tipo de fibra aporta los mismos beneficios que la otra, lo cual no está del todo claro, aquí acabarían las diferencias. Sin embargo, el pan integral aporta también otros nutrientes, como son las vitaminas del grupo B o los minerales. Las primeras son esenciales para el buen funcionamiento del cerebro y el corazón. En cuanto a los minerales, contiene principalmente fósforo, calcio y potasio, algunos de los cuales se ven muy reducidos en el pan blanco.

Además de las ya comentadas diferencias a nivel nutricional, también es importante decir que el pan integral aporta hidratos de carbono de absorción lenta, mientras que en el pan blanco lo son de absorción rápida. La diferencia entre el índice glucémico de ambos hace que al consumir pan blanco tengamos menos tiempo para gastar la energía consumida, dicho de forma simplificada, lo que hace que sea más fácil acumularlo como grasa. Así pues, hemos visto que no es muy recomendable abandonar totalmente el pan (al menos el integral), pero al menos si decides hacerlo será con conocimiento de causa.

Última actualización: 28 de March, 2014

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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