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Sedentaria

Siempre hemos oído que no es bueno estar todo el día sentados, que debemos practicar ejercicio físico de forma regular porque tiene muchos beneficios para la salud y puede ayudarnos a adelgazar en caso de que así lo queramos. En la cara opuesta de la moneda del ejercicio físico tenemos el sedentarismo, y es que el no movernos lo suficiente no sólo nos impedirá obtener los beneficios del ejercicio, sino que también puede traernos problemas derivados de la escasa actividad, que pueden ir mucho más allá de lo estético.

Problemas por no hacer nada

Como digo, los problemas no siempre vienen por hacer algo equivocado, y es que en este caso será precisamente el no hacer nada lo que traerá consecuencias indeseadas. La más conocida, efectivamente, es la obesidad, pero no la única. Tratando en primer lugar el tema del sobrepeso, sabemos que la persona sedentaria consume muy poco por su reducido movimiento, lo que facilita que se almacene lo consumido como reservas (grasas).

Anciana sedentaria

Esto también suele implicar que suba el colesterol, afectando al flujo sanguíneo hacia el corazón, lo que, además de ser peligroso, acelera la fatiga ante cualquier esfuerzo, agravando aún más el problema. La diabetes, la hipertensión e incluso los ataques cardíacos son mucho más probables en una persona sedentaria que en una activa.

Pero los contratiempos que trae el sedentarismo no derivan únicamente de las grasas, y es que el debilitamiento óseo o los dolores posturales son también muy comunes. Referido al debilitamiento óseo, la falta de cierto impacto hace que tanto los huesos como los músculos se debiliten, pudiendo aparecer osteoporosis con mucha mayor facilidad. El estar todo el día sentados o en posiciones fijas, también hace muy común el sufrir dolores de cuello, lumbares o espalda, ya que es muy difícil mantener una postura correcta durante muchas horas.

Incluso el estado de ánimo puede verse afectado por el sedentarismo, al provocar un círculo vicioso en el que la falta de movimiento genera mayor fatiga, donde al final no se tienen fuerzas para afrontar nada. Esto sin contar cómo pueda afectar a la autoestima por el estado físico propio con una actividad tan baja. Así que ya sabes, la estética no es lo único en juego, y practicar algo de deporte traerá múltiples beneficios, pero si aun así no lo practicas, al menos muévete lo suficiente.

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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