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3 métodos para correr relajado/a que no sabías

Chica corriendo contenta

Correr necesita de una increíble cantidad de dedicación. Si quieres correr mejor, tú tiene que quererlo con todas tus fuerzas.

En su mayor parte, este tipo de rasgo de personalidad que la mayoría de los corredores poseen, es un activo muy valioso: es lo que les impide saltarse un entrenamiento y esforzarse por seguir adelante en aquellos momentos de carrera en los que las fuerzas nos obligan casi a detenernos.

Imaginemos la última vez que estuvimos en medio de una sesión de ejercicios en la que no comenzábamos con buen pie. Nos sentíamos cansados y no llegábamos a completar las series programadas en nuestra rutina.

Queríamos ir más rápido y al final hacíamos todos los movimientos de manera incorrecta. Esto solo te condujo a la frustración, es como un círculo vicioso.

Además, tendremos la presión extra de forzarnos por mejorar en el menor tiempo posible.

Pues bien, relájate, no te trates tan duramente, afloja la mandíbula, relaja tus hombros y sacude un poco los brazos.

La tensión que estás sosteniendo es aquella que te ayudará a trabajar mejor si te relajas. Así que para correr más rápido, debemos ser eficientes.

Para ejecutar la técnica de carrera adecuada necesitamos ponerle ganas, saber que lo vamos a hacer bien, y no desperdiciando energías en otras cosas.

Los 3 hábitos que te ayudarán

  • Piensa relajado: debemos conocer nuestros puntos de tensión. Esto quiere decir que tendremos que saber si en algún momento de la carrera estamos apretando alguna zona que debiera estar relajada. Los puntos de tensión más comunes que la mayoría de la gente no controla son la maníbula, los hombros y las manos. Si apretamos los dientes, cerramos los puños, tendremos que abrir la boca, tomar una respiración profunda y agitar los brazos para relajarnos.

Pensamiento brotando de una cabeza

  • Piensa en la técnica: dejémonos de pensar en los tiempos que debemos hacer para mejorar nuestras marcas y comencemos a darnos cuenta de si estamos utilizando una técnica correcta de carrera.

    Verifiquemos que los brazos se balancean de adelante hacia atrás y no hacia el pecho. No des zancadas demasiado largas o cortas.

    No distraigas tu mente y relaja tu cuerpo para que sientas todos sus movimientos.

  • Piensa en tu respiración: contar nuestro ritmo de zancadas es otra forma para distraer nuestra mente y no pensar demasiado.

    Es algo que nos puede ayudar en la eficacia de nuestra carrera. Un ritmo de 90 pasos por minuto es el ideal, aunque depende del ritmo de carrera y el tipo de competición, así como del momento de la propia carrera.

    Al respirar debemos hacerlo profundamente desde el abdomen y no desde el pecho. Respira a un ritmo constante y no esporádicamente.

    Si no te aclaras, mírate nuestro artículo sobre la respiración en carrera.

Una carrera puede convertirse para nuestros cuerpos en una tortura. Sobre todo si no sabemos como llevarla a cabo de la mejor manera.

Nuestro cuerpo necesita centrarse en lo que realmente importa, y eso es en el sistema locomotor. Nuestra cabeza, por contra, deberá ir al mismo ritmo que el cuerpo pero sin el batiburrillo de pensamientos que solemos tener en mente durante una carrera.

Centrarnos en algo nos ayudará a mejorar nuestro ritmo, tiempos personales y técnica.

Última actualización: 14/04/2014 a las 22:00

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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