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Qué debemos saber sobre las etiquetas de los productos alimenticios

Etiquetas alimentación

A la hora de seguir una alimentación sana y equilibrada, una dieta de adelgazamiento o simplemente para llevar cierto control, es muy importante saber la composición de los alimentos. Cuando se trata de productos envasados, la información que necesitamos se encuentra en la etiqueta, a través de la cual podremos interpretar si el alimento nos conviene, si es alto en grasas o si tiene aditivos, entre otras cosas.

La etiqueta de estos productos realmente puede incluir dos tipos de información, la general (que siempre es obligatoria) y la nutricional (que es opcional, y es el fabricante quien puede decidir incluirla o no). Con la primera conoceremos datos básicos como la cantidad, el origen, la composición o el modo de fabricación del producto. Con la segunda podremos conocer las calorías y los nutrientes (minerales, vitaminas, fibra, proteínas…).

Aditivos, grasas, sodio…

Información alimentos

Todo esto quiere decir que a través de la etiqueta, si es lo suficientemente completa, podremos saber si el producto es adecuado para adelgazar, si es perjudicial para la salud por sus grasas hidrogenadas, si puede producirnos alergia… En cuanto a los aditivos, aparecen con la denominación “E” seguida de una cifra que lo identifica específicamente. Esto supone que la sustancia ha sido aprobada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, aunque conviene informarse en profundidad, pues hay algunos que están en duda continuamente, y otros con el tiempo se prohíben al hacerse nuevos descubrimientos.

Algo a tener muy en cuenta, como he dicho, son las grasas hidrogenadas, comunes en los productos de bollería industrial y algunos platos precocinados. Se trata de aceites vegetales tratados para conseguir una textura más sólida. Este tipo de grasa no es nada recomendable para la salud, elevando el colesterol malo y reduciendo el bueno, por lo que es importante que nos fijemos en si los productos que compramos las contienen, evitándolas en lo posible.

El sodio es otro de los elementos comunes en muchos precocinados o semielaborados, que incluyen sal en grandes cantidades para potenciar su sabor. En este sentido, son más adecuados los que incluyen la etiqueta de “bajo en sodio”, al menos si se quiere controlar el consumo de sal. Por otra parte

Por último, no conviene dejarse llevar de primeras por etiquetas como “0% grasa” o similares sin mirar toda la información, ya que pueden seguir conteniendo azúcar, por ejemplo, o ser bajos en azúcar pero no en grasa. Somos los únicos que podemos luchar contra las ganas de las compañías de vender productos a costa de todo, informándonos y comprando lo recomendable con conocimiento.

Última actualización: 29 de April, 2014

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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