Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

Descubre todo lo que debes saber sobre las grasas

Grasas tipos

Algo que suele causar grandes dudas a la hora de seguir una alimentación saludable son, sin duda, las grasas.

Hay quien intenta eliminarlas completamente de la dieta y también hay gente que las diferencia entre buenas y malas sin ir mucho más allá, pero pocas veces se va hasta el fondo del asunto para entender por qué realmente son necesarias, de qué tipo y en qué cantidades.

Las grasas (o lípidos) son necesarias para la vida, y en caso de prescindir de ellas las células podrían alterarse y el cuerpo dejar de asimilar las vitaminas A, D, E y K, lo que evidentemente puede provocar problemas de salud.

Mantener el equilibrio es complicado, pues las grasas en exceso son también perjudiciales y pueden afectar al corazón.

Qué tipos de grasa tomar y evitar

La cantidad de grasas totales debe rondar el 30% de las calorías ingeridas, pero también es muy importante el tipo elegido.

Las grasas saturadas deben suponer menos del 10% de ese total, y algo parecido pasa con las poliinsaturadas. Las monoinsaturadas (como el aceite de oliva) pueden ascender hasta un 15%, de lo que podemos deducir que las grasas “buenas” tampoco son recomendables en exceso.

En general, podemos decir que el objetivo principal es limitar:

Grasas variadas

  • Grasas saturadas: suelen provenir de fuentes animales, aunque también lo son las grasas vegetales de palma y coco.

    Según parece, contribuyen a aumentar los niveles de colesterol LDL (malo) y el desarrollo de arteriosclerosis, además de conducir a la obesidad.

  • Grasas hidrogenadas o “trans”: similares a las saturadas, pero más peligrosas.

    Se calcula que un consumo de más de 5 gramos al día de este tipo de grasa aumenta hasta un 25% las posibilidades de sufrir un infarto.

    Se encuentran en muchos alimentos industrializados, como la bollería industrial o ciertos precocinados.

  • Colesterol: el organismo lo fabrica de forma natural y es esencial, pero consumido en exceso el cuerpo no puede metabolizarlo bien, por lo que la grasa se acumula en las arterias y las va dañando.

Algunos consejos para adaptar nuestros hábitos alimenticios y salir beneficiados podrían ser el consumo de lácteos desnatados para evitar la grasa saturada de los otros tipos, el no abusar de huevos fritos, pues no es la mejor forma de cocinarlos para la salud, o el introducir más pescado que carne en la dieta.

Aunque sean muy rápidos de preparar, ya he dicho que son poco convenientes los platos precocinados, e igualmente debemos evitar en lo posible la bollería, nuestra salud lo agradecerá.

Última actualización: 10/04/2014 a las 16:00

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

Sigue leyendo