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Analizamos el famoso método Ravenna para adelgazar

Plato según Ravenna

Una de las prioridades por las que hacemos deporte es adelgazar, quizás sea tan importante como ponernos en forma, por lo que cada vez aparecen más dietas milagro cuyos resultados pueden ser más o menos discutibles, pero que si no tenemos cuidado podemos poner en serio riesgo nuestra salud, por lo que ante todo debemos ir ante un dietista profesional y esforzarnos con la dieta que nos ponga y ejercicio físico para evitar el famoso efecto rebote.

Una de estas famosas dietas es el llamado método Ravenna. En particular, esta dieta tiene el siguiente eslogan: Corte, medida y distancia, es decir, eliminar excesos en comidas, ingerir pequeñas cantidades y alejarse de la comida en la medida de lo posible. Como podemos ver, su filosofía es clara, pero como ya veremos, deberemos tener cuidado, como con otras dietas famosas como la dieta Dukan.

Esta dieta fue creada por el Doctor Ravenna, un especialista del estudio de la obesidad y los desórdenes alimentarios de mucho prestigio en el continente Americano, tanto es así que ha tratado a personas como Maradona, teniendo clínicas en multitud de sitios, entre ellos, un centro en Madrid.

En su trabajo, este Doctor considera el sobrepeso y la obesidad como una adicción, por lo que todo su proyecto se encamina a reducir las calorías que vamos a tomar en un día de forma estricta hasta llegar a una cantidad de entre 600 y 800, mientras que el consumo humano normal es de unas 1200 para mujeres y 1500 para hombres. Con esto se pretende que nuestro cuerpo consuma sus propias reservas, consiguiéndose así el adelgazamiento. Además de esto, también tiene unos alimentos “tóxicos” o prohibidos, ya que según su filosofía, crean adicción. Estos alimentos son los hidratos de carbono, la sal y las grasas saturadas.

Entre las claves del método Ravenna existen algunas muy comunes, como las siguientes:

  • Elegir lácteos desnatados.
  • Comer frutas de temporada.
  • Tomar infusiones frías.
  • Antes de la comida y la cena tomar una taza de caldo de verduras caliente para saciarnos.
  • Respetar las comidas (cuatro) y cantidades marcadas.
  • Tomar de 3 a 4 litros de líquido al día.

Pero también tiene otras claves que pueden llegar a ser algo más polémicas:

  • Eliminar los excesos incluso de alimentos bajos en calorías.
  • Acostumbrarse a comer poco, las raciones han de servirse en plato de postre.
  • Eliminar los alimentos “adictivos” que variarán dependiendo del paciente.

Como podemos imaginar, este tipo de dietas conlleva un gran riesgo, sobre todo por lo restrictivas que son, y es que una ingesta tan reducida de calorías en nuestra dieta, a largo plazo, puede tener unas consecuencias devastadoras, como puede ser ansiedad, mal humor, tristeza e incluso problemas importantes en nuestro organismo si la continuamos durante mucho tiempo, por lo que este tipo de dietas deben realizarse bajo supervisión médica siempre.

Última actualización: 21 de May, 2014

José Enrique Vacas

Foto José Enrique Vacas

Cordobés, licenciado en Ciencias Ambientales y estudiante continuo del medio. Aficionado al deporte desde que me conozco, interesado en innumerables temas y abierto siempre a nuevas experiencias. Siempre hay algún sitio por donde viajar y aprender.

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