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¿Piernas hinchadas o con molestias? Activa tu circulación

Piernas hinchadas

Molestias que aparentemente no tienen mayor importancia como los picores, hinchazón o pesadez en piernas y tobillos podrían esconder problemas de circulación sanguínea.

Este contratiempo habitual suele incrementarse ahora que va llegando el calor debido a que el aumento de las temperaturas tiene un efecto vasodilatador que ensancha las venas, haciendo que llegue sangre a las piernas con facilidad pero que puede generar problemas para su vuelta al corazón (acumulándose en las piernas) si existe algún tipo de insuficiencia.

Sin embargo, en muchas ocasiones podemos ser nosotros mismos los que pongamos solución a todo esto a través de nuestros hábitos antes de recurrir a fármacos, aunque también es importante identificar la causa de las molestias primero.

Entre las distintas posibilidades, la más habitual probablemente sea la ya comentada insuficiencia venosa que genera problemas en el riego de las extremidades inferiores (puede favorecer la aparición de varices).

Sin embargo, también pueden existir problemas del corazón como una insuficiencia cardíaca, problemas renales o hepáticos. La dieta muy rica en grasas e hidratos de carbono puede igualmente provocar molestias al impedir que el líquido presente en las células se mueva bien y generando hinchazón.

La sal, los dulces y el alcohol tampoco son recomendables, e incluso pasar muchas horas en la misma postura acaba pasando factura en este sentido.

Cómo deshinchar las piernas

Pernas dolor

El deporte es uno de los mejores medios para combatir esa sensación de pesadez en las extremidades inferiores. Salir a pasear o nadar durante media hora al día ayuda a activar la circulación, aliviando la hinchazón.

Igualmente, este hábito ayudará a perder peso, siendo el sobrepeso otra causa de las molestias en las piernas, acompañado generalmente de retención de líquidos en ellas.

Sin embargo, si no se puede salir a andar, una buena idea puede ser tumbarse boca arriba con ropa cómoda y realizar movimientos suaves como si montáramos en bici, activando el riego sanguíneo.

Otros métodos efectivos pueden ser la elección de ropa adecuadamente holgada para vestir, ya que las prendas excesivamente ceñidas pueden empeorar la circulación, o mantener las piernas ligeramente elevadas mientras dormimos (y a ser posible algunos momentos durante el día) para facilitar el retorno de la sangre.

También es recomendable estimular el drenaje diariamente, por ejemplo aprovechando la ducha dirigiendo el chorro de agua desde los tobillos hasta las rodillas alternando agua caliente y fría.

Última actualización: 07/05/2014 a las 10:00

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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