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Esto se debe incorporar a tu entrenamiento para adelgazar

running Salir a correr es el ejercicio más practicado para aquellos que tienen como objetivo perder peso. Aumentar la efectividad de este entrenamiento dependerá de la planificación realizada y en ella deberíamos prestar atención a factores que influirán directamente sobre los resultados. Precisamente en ese proceso de planificar tendremos que incorporar los siguientes elementos que se describen a continuación para que pérdida de grasa se acentúe.

Entrenamiento aeróbico

La activación del metabolismo aeróbico en nuestro sistema pone en marcha una serie de reacciones químicas que si se mantienen en el tiempo llegan a movilizar los depósitos de grasa. Las máquinas de cardio son la más utilizadas para este método de entrenamiento, pero también puedes llevarlo a la práctica haciendo running al aire libre, clases colectivas de spinning, baile, etc. Con este proceso están cubiertas todas las necesidades de oxígeno y es una estupenda forma de comenzar para los más noveles.

En el apartado final te damos algunos ejemplos para sustituir el clásico entrenamiento aeróbico extensivo de salir a correr 40 minutos por otro tipo de métodos actuales que tienen en cuenta aspectos como el EPOC, entre otros.

Fuerza

entrenamiento fuerza

¿Cardio o fuerza? ¿Por dónde empiezo? Es la pregunta del millón para aquellos que quieren combinar ambos objetivos. Lo primero que debes saber es que los dos no son ni opuestos ni contrarios, sino diferentes. Perfectamente pueden combinarse y, es más, se debe hacer. El músculo también ayuda a quemar grasa, por tanto no debes dejarlo de lado.

El entrenamiento de fuerza en primer lugar colaborará en el agotamiento de los depósitos de glucógeno en el organismo, y así recurrir antes a la grasa. El número de repeticiones no tiene que ser demasiado bajo, pues nuestro objetivo no es desarrollar la fuerza máxima ni nada por el estilo. Con 3 series de 10 o 12 repeticiones por grupo muscular será más que suficiente.

Descanso

Los periodos de descanso se establecerán según tu nivel físico. Si estás empezando a entrenar no sobrepases los 3 días las primeras semanas ya que tu cuerpo estará adaptándose a la nueva situación. El fenómeno de supercompensación contribuirá a que en dos o tres semanas tengas una condición física óptima para subir un escalón más.

Tras entrenamientos largos deja un día de descanso completo y después de sesiones más asequibles incorpora otro tipo de actividades que te sirvan de descanso activo: natación, montaña, ciclismo…

Variabilidad

Practicar un mismo ejercicio con idéntica intensidad durante un considerable periodo de tiempo hará que quemes menos calorías por tu capacidad de adaptación al esfuerzo. Esta idea debes tenerla siempre presente para cambiar los estímulos que ofrecemos a nuestros sistemas. Echa un vistazo a algunas variantes a introducir en tu camino hacia el físico deseado:

No lo hemos mencionado, pero la nutrición es evidente que inclinará la balanza hacia unos resultados positivos o inexistentes. Una alimentación sana no solo te asegurará el cuerpo que deseabas, sino una salud y calidad de vida envidiable.

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

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