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¿Qué grasas debe tomar un deportista?

Grasas saludables

Que apartar completamente las grasas de una dieta saludable es un error lo hemos comentado infinidad de veces. Las grasas son necesarias, y deben introducirse en nuestra alimentación en proporciones adecuadas, siendo importante decir también que no todos los tipos son igualmente válidos. Sin embargo, ¿estas imposiciones son también válidas para los deportistas? ¿Y si pretenden perder peso y deben restringir las calorías?

Pues sí, en estos casos las grasas también son imprescindibles, y es que están implicadas en la síntesis de hormonas, en la coagulación, en la cicatrización de tejidos, en las defensas antiinflamatorias y en todo tipo de funciones corporales y cerebrales. La alimentación de un deportista debe incluir, por tanto, los ácidos grasos esenciales que cubran sus necesidades, incluso si se está siguiendo una dieta hipocalórica.

Grasas y deporte

¿Quiere esto decir que se deban tomar alimentos ricos en grasa sin importar el tipo y la cantidad? Desde luego que no, todo esto debe ser controlado, al igual que el hecho de que se quemen grasas durante el ejercicio no nos da carta blanca a la hora de ingerirlas. Y es que la actividad física es beneficiosa y contribuye incluso a regular los niveles de colesterol, pero no debe servir de excusa para abusar en lo que a la alimentación se refiere.

Las recomendaciones para el deportista, de hecho, son similares a las de cualquier otra persona. Entre los alimentos que conviene tomar, podemos citar el pescado azul (la sardina, por ejemplo, tiene muchos beneficios) o aceites como el de oliva y el de girasol. Una cucharada sopera de aceite será suficiente para una persona al día. Tampoco hay que olvidarse de los beneficios de muchos frutos secos, como las nueces.

En la otra cara de la moneda tendríamos los fritos, los postres, muchos tipos de queso… todos ellos ricos en grasas saturadas, (o incluso hidrogenadas en algunos casos, las más perjudiciales), cuyo consumo debe limitarse o incluso eliminarse, según el caso. Resumiendo, los extremos no suelen ser buenos, y eliminar la grasa de la dieta no es para nada una gran idea, de la misma forma que tampoco lo es pasarse.

Última actualización: 16 de June, 2014

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

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