Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

¿Podemos incluir el helado en una dieta saludable y poco calórica?

Helado saludable

El helado es uno de los alimentos más apetecibles del verano, un aporte refrescante que nos ayuda a librarnos del calor. Sin embargo, su fama es bastante mala, especialmente si pretendemos adelgazar, pero ¿es imposible incluir el helado en una dieta adecuada y equilibrada? La respuesta variará enormemente dependiendo del tipo que elijamos y la cantidad que tomemos.

Industrializados y caseros, grandes diferencias

Y es que no es lo mismo un helado industrializado que uno casero, pues el control que podemos llevar de los componentes no es evidentemente el mismo. No es difícil aprender a preparar un helado casero, y si elegimos bien y los consumimos con moderación no tienen por qué ser mala opción. Un ejemplo sería sustituir la fruta de una comida esporádica por helado, y compensar con verdura y ensalada la falta de fibra y vitaminas.

Realmente, lo que hace tan poco recomendables los helados industriales es la gran cantidad de azúcar y grasas que contienen, aunque en algunos casos esto se está intentando controlar en mayor medida. Si vamos a ver los distintos tipos, los polos y sorbetes son los que menos calorías aportan (100 kcal por cada 100 gramos aproximadamente), ya que son agua en proporciones que llegan a rondar el 90%. Mientras su contenido de azúcar y grasa es bastante menor que los de leche, su aporte nutritivo también es más bajo.

Los que sí llevan leche destacan por su contenido de calcio, nutriente imprescindible para mantener los huesos fuertes y que puede venir especialmente bien durante el crecimiento, el embarazo o para combatir la osteoporosis. Además, aportan cierta cantidad de proteínas y vitaminas A y D, pero es preferible hacerlos nosotros mismos y con leche desnatada a ser posible. Otra opción fácilmente elaborable y tan ligera como los polos son los granizados. Las posibilidades son casi infinitas (a base de limón, naranja, té o cualquier tipo de fruta), podemos controlar completamente el azúcar que añadimos nosotros mismos y son muy refrescantes.

Algo que no debemos hacer, eso sí, es abusar de ellos, especialmente si no son caseros y no conocemos completamente su composición. No es nada recomendable sustituir comidas con helados, pues no aportan todos los nutrientes necesarios. Si hablamos de las versiones light, es verdad que reducen la grasa por emplear leche o yogures desnatados, pero esto tampoco quiere decir que podamos consumirlos indiscriminadamente.

Última actualización: 27 de junio, 2014

Pablo Pérez Grau

Foto Pablo Pérez Grau

Arquitecto recién licenciado. Amante del deporte en todas las formas posibles y casi obsesionado con la alimentación sana. Loco por la tecnología y por cualquier objeto trasteable.

Sigue leyendo