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Iroquois 3, descubren al gen responsable de la obesidad

Comiendo chocolate

A medida que he ido creciendo, la palabra obesidad ha ido resonando en mis oídos y, últimamente, la gente está muy preocupada por su aspecto físico. Lejos de hablar de aspecto, entendemos a la obesidad como un problema que se asocia con un montón de efectos perjudiciales para nuestra salud y que nos podría llevar a una vida llena de obstáculos.

Ahora bien, ¿por qué la gente se vuelve obesa? La verdad es que, muchas personas, padecen obesidad por sus hábitos pero un 40% de casos están asociados a ella por una cuestión genética y, para controlarla, necesitan pasar muchísima hambre y arriesgarse con las dietas más extremas, algunos, ni con estas, y tienen que pasar por procesos médicos que nadie querría asumir.

Hace años que los médicos y científicos estudian a conciencia los genes humanos para intentar erradicar los problemas de estos últimos, condenados a comer poco y padecer, igualmente, sobrepeso. Científicos de Chicago y Sevilla han identificado al principal causante del problema, se llama iroquois y se conocía desde hace años pero nadie intuía que podía estar ligado a este epidemia mundial que no solo ayuda a engordar, también provoca un montón de casos de diabetes.

Ahora, para fabricar la medicina antigrasa definitiva falta diseccionar el elemento de ADN regulado que han identificado y ver cuál es la red de genes que regula, a esos habrá que atacar. Esos son los objetivos de los nuevos fármacos. Hasta ahora la industria seguía una pista equivocada, el llamado gen FTO (Fat mass an obesity associated) está implicado en el metabolismo de la grasa pero es inociente, el culpable es el iroquois 3 o IRX3, situado muy lejos en el ADN. El FTO solo se limita a aportar un elemento regulador, comandando por este nuevo descubrimiento.

Este gen interviene en muchos procesos esenciales del desarrollo y desactivarlo con fármacos no parece una buena idea, los investigadores tienen indicios de que su función esencial en la obesidad tiene lugar en el hipotálamo, por lo tanto, el cerebro podría ser el causante de nuestra gordura.

Estas nuevas píldoras anti-grasa podrían ser útiles a los gobiernos para financiárselas a sus ciudadanos, ahorrarían mucho más dinero que tratando un infarto o un extrayendo un tumor. Ahora solo queda que los científicos encuentren qué genes regula el IRX3 para darle caza e introducirle unos parámetros que nos permitan erradicar la obesidad.

Más informaciónEl país

Última actualización: 7 de July, 2014

Carlos Rey

Foto Carlos Rey

Deportista polifacético y amante de la tecnología. La única forma de tenerme controlado será a través de twitter @carlosreyvarela. Evoluciono con cada golpe de pasión que pongo en mí día a día.

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