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Nadador en pleno reto motivado

Cuando comenzamos a ejercitar nuestro cuerpo, nuestra actitud cambia radicalmente. Mucha gente es así, sin embargo hay otros/as que tienen al ejercicio físico como una necesidad diaria, si no se ejercitan no están a gusto.

A este último punto queremos llegar todos. Y para ello hemos elaborado un listado con 10 hábitos muy sencillos de ejecutar para que el ejercicio no se convierta en algo obligado y tedioso.

Cambio de perspectiva

Cambia la forma de pensar en el ejercicio físico, piensa como si fueras un atleta profesional. Mucha gente no se ejercita hasta que suceden cosas en su vida que la cambian por completo, como las mujeres que dan a luz.

Ellas pueden seguir corriendo durante el embarazo, e incluso realizar una serie de actividades deportivas durante la etapa de gestación, pero la mayoría, tras dar a luz, no están contentas con su cuerpo y comienzan una rutina exhaustiva de ejercicio físico para volver a su estado anterior.

Márcate una meta

Una de la mejores cosas que nos mantiene motivados para entrenar es tener una meta que alcanzar. Muchas son las personas que siempre han pensado que nunca correrían una media maratón, pero cuando tienes esa meta, te la propones con todas tus ganas y eres constante con tus objetivos y tu entrenamiento diario, puedes conseguir todas tus metas si quieres.

Ve de menos a más en la consecución de un objetivo, que no sea a corto plazo. Algunas de las metas más repetidas son:

  • Hacer un número determinado de flexiones.

  • Correr una media maratón o una completa.

  • Bajar tiempos de nado en piscina.

Reto de las flexiones con peso adicional

Elige tu horario de entrenamiento

Esto es lo más fácil que te proponemos. Marca en tu horario el ejercicio físico siempre y cuando estés totalmente seguro/a de que lo puedes hacer, que no puede surgirte algún plan.

Muchos son los que eligen las primeras horas de la mañana para ejercitarse, pero hay algunos que dicen que entrenar en ayunas no es bueno.

Yo prefiero ejercitarme por la noche, tengo las mañanas muy ocupadas desde muy temprano.

Hazlo divertido

Para seros honesto, odio salir a correr. No es una actividad que me motive en exceso. Disfrutar de los ejercicios que haces es esencial para no aburrirse.

No te vas a divertir nunca con algo que odias, eso está claro. Si practicas algún deporte de equipo, es más fácil disfrutar jugando con compañeros/as.

También puedes apuntarte a algunos otros equipos para practicar cada deporte un día diferente. La diversidad de ejercicios es algo importante para no estancarse.

Encuentra un apoyo

Ir al gimnasio con un amigo/a a veces puede ser perjudicial, pero éste/a nos mantendrán motivados si se lo pedimos.

Nos ayudarán en todo momento con las pesas, nos retaremos entre sí y, lo más importante, tendremos compañía y podremos estar entretenidos mientras nos ejercitamos.

Además, es difícil saltarse un día de gimnasio cuando es tu compañero/a quien te llama para ir y te obliga prácticamente.

Chica motivada antes de una carrera

Ten tus zapatillas a la vista

Algunas pistas por tu casa serían de ayuda, indirectamente, para forzarnos a ir a entrenar. Despertarse y ver tus zapatillas o tu pulsómetro en la mesita nos harán recordar que tenemos día de entrenamiento.

Incluso si no nos toca ese día ir al gimnasio, estos elementos nos lo recordarán igualmente. Elige un lugar fijo para dejarlos a la vista todo el tiempo.

Usa el ejercicio habitualmente

Puedes utilizar el ejercicio como excusa para tu rutina diaria. Puedes ir a trabajar en bicicleta o andando, o puedes ir corriendo al parque a sacar al perro y hacer algunos ejercicios mientras.

Nuestro cuerpo está hecho para moverse todo el tiempo, así que vamos a aprovechar sus funciones motoras.

Registra tu progreso

Imprímete un calendario de entrenamiento o registra tu progreso en alguna web que puedas. Incluso puedes utilizar una libreta tomando notas, a la vieja usanza.

Registra cuando empiezas y cuando terminas cada día, los pesos que levantas en cada ejercicio, las distancias que recorrer en bici o a pie, los deportes que has practicado y durante cuánto tiempo, etc.

Visualiza tu progreso escrito o en línea te hará motivarte más para seguir creciendo como deportista.

Corredor de alturas por el Himalaya

Inscríbete en un concurso o reto

Hay miles de retos a lo largo de la web. Puedes inscribirte en uno de ellos para ir haciendo tus marcas y registrándolas en línea.

De este modo irás compitiendo con gente de todo el mundo y motivándote para alcanzar mayores metas que el resto.

En algunas webs puedes incluso apostar dinero, lo cual será un plus para tu competitividad.

El inicio siempre es lento

Cuando eres principiante es normal comenzar a ejercitarse con muchas ganas, pero no debemos olvidar que nuestro cuerpo, al no estar acostumbrado, no podremos imprimirle una intensidad alta, ya que nos caeremos a plomo en cuestión de unos pocos minutos.

Tu cuerpo debe adaptarse tanto a los tipos de ejercicios como a la intensidad de cada uno de ellos. Esto te llevará cerca de un mes y medio, así que no tengas prisa alguna.

Un consejo es planificarse o que te planifiquen una rutina de ejercicios muy variada y vayas realizándolos todos poco a poco en casa o en el gimnasio a alta intensidad, con el objetivo de ver hasta dónde llega tu cuerpo.

Esto es, más que nada, para conocer tu cuerpo y saber sus límites.

Chica motivada tras una carrera

Como veis no son consejos que me acabe de inventar. Son de pura lógica pero la mayoría de ellos son olvidados por mucha gente que se inicia en el ejercicio físico y lo deja a poco tiempo por hacérseles pesado, tedioso y aburrido.

No dejéis de comentar vuestras impresiones, y si tenéis algún otro consejo en este sentido, no dudéis en escribirnos.

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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