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Cómo actuar ante la pedrada o rotura fibrilar del gemelo

rotura fibrilar gemelo Aunque los gemelos son unos músculos bastante potentes que se implican en gestos diarios tan comunes como caminar o correr, no están exentos de padecer lesiones. Una de las más típicas es la rotura fibrilar del gemelo, más conocida como pedrada. Sobre todo es sufrida por deportistas pero la gente sedentaria también supone un grupo de riesgo de esta lesión. Para unos y para otros os ofrecemos más información acerca de la rotura en las fibras del gemelo.

Causas

El grado de la lesión es muy variable en cada persona, yendo desde una simple contractura localizada en el gemelo hasta una rotura fibrilar que conllevará un tratamiento específico para recuperarlo. Normalmente la pedrada se produce por una confluencia de factores y no solo por un error concreto, generalmente. Caben destacar las siguientes causas:

  • Exceso de volumen de entrenamiento. Respetar los descansos es fundamental para prevenir lesiones.

  • Deshidratación.

  • Pérdida de sales minerales.

  • Déficit de tono muscular.

  • Calzado inadecuado.

  • Falta de flexibilidad.

  • Mal calentamiento.

  • Superficies rígidas.

La rotura fibrilar del gemelo no es una lesión que implique graves problemas de salud músculo-esquelética si se atiende a tiempo. Una vez sufrida la mejor estrategia es combinar el vendaje neuromuscular con un proceso de readaptación deportiva que vaya regenerando las fibras del grupo muscular. De esto precisamente pasamos a hablar a continuación.

pedrada gemelo

Readaptación

Los primeros días deben enfocarse a disminuir la actividad física casi por completo, a la par que aplicamos técnicas como la crioterapia o uso de hielo durante 10-15 minutos alternativamente. El reposo deberá prevalecer en estas primeras horas de la lesión.

rotura fibrilar

La segunda fase de la recuperación se caracteriza por un comienzo en la movilidad del gemelo, principalmente con contracciones isométricas. Un ejemplo bastante práctico es realizar los ejercicios para fortalecer los gemelos pero sin carga y manteniendo la contracción durante algunos segundos. Todo ello despacio y notando las sensaciones de la zona afectada. Además incorpora pequeños estiramientos sin llegar al umbral del dolor.

A partir de la segunda y tercera semana entramos en la tercera fase. Mantendremos los ejercicios isométricos e introduciremos pequeños movimientos activos pudiendo trotar lentamente siempre y cuando notemos mejoría. En esta fase la propiocepción también jugará un papel importante para las articulaciones adyacentes.

La cuarta fase de la recuperación se basa en la vuelta a la actividad física, de forma progresiva. Incluye poco a poco un programa de fuerza destinado a los grupos musculares del tren inferior, especialmente a los gemelos. Utiliza muchas repeticiones y pocas series para trabajar la fuerza resistencia y a medida que vayas avanzando ve bajando repeticiones y aumentando el peso. Céntrate en movimientos excéntricos para la regeneración fibrilar.

A pesar de estos consejos el que más puede ayudarte en la recuperación es un fisioterapeuta o cualquier otro profesional de la salud. La readaptación debe ser progresiva ya que es fácil provocar recaidas por querer hacer más de lo que se puede.

Última actualización: 28 de August, 2014

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

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