Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

correr Nuevos métodos de entrenamiento han surgido en los últimos años como alternativa a las largas tiradas corriendo que eran practicadas por la mayoría de los deportistas. Ya no es imprescindible más de 30 minutos de ejercicio aeróbico para quemar grasa, puesto que con metodologías más intensivas lograrás el mismo efecto en un tiempo récord. A pesar de ello son muchos los que siguen confiando en la tradicional forma extensiva, bien sea para dicho objetivo de pérdida de peso o simplemente para prepararse una competición. Entremos a ver, por tanto, la comparativa entre el cardio intensivo y el extensivo.

Extensivo

Cada metodología de trabajo tiene sus pros y sus contras, por lo que deberá ser escogida en función de las necesidades específicas de la persona.

El entrenamiento aeróbico extensivo es aquel que supera los 20 minutos de duración a una intensidad media, y es entonces cuando empezamos a tirar de grasas.

Dos son los principales beneficios que posee esta forma de correr.

  • El primero es indiscutiblemente la mejora de la capacidad aeróbica del deportista, indispensable para pruebas de larga duración (medias y maratones completas)

  • El segundo beneficio es que puede ser practicado por un gran sector de la población, aunque sea a intensidades bajas.

El problema es el tiempo empleado, ya que en muchas ocasiones no se posee la disponibilidad necesaria para el ejercicio.

Para la mejor aeróbica tendremos que trabajar con unas pulsaciones mínimas, situadas por encima del umbral aeróbico (entre el 55% y el 65% de la Frecuencia Cardíaca Máxima) Ejercitándonos por debajo de ese dato no estaremos mejorando nuestro sistema cardiorespiratorio.

Deberemos valorar también que el grado de impacto articular es bastante superior al estar más tiempo repitiendo gestos cíclicos agresivos.

metodo extensivo

Intensivo

metodo intensivo

Métodos como el Tábata o el HIIT se basan en el trabajo intensivo del metabolismo, es decir, bajo una condición anaeróbica.

La diferencia en aquellos que desean quemar calorías está en el EPOC, muy tenido en cuenta en estas sesiones de alta intensidad.

La clave principal es respetar unos tiempo de descanso mínimos para después dar toda la energía disponible en pocos segundos, y así seguir quemando calorías hasta unas horas después del entrenamiento.

La desventaja más evidente es que no es apto para cualquiera ya que requiere una cierta condición física de base para su ejecución.

Debe realizarse tras un calentamiento adecuado y específico que prevengan lesiones futuras, utilizando pulsómetros (la intensidad se acercará a la frecuencia cardíaca máxima) o escalas de percepción del esfuerzo.

De estos dos métodos, ambos generarán en tu sistema adaptaciones inmejorables para continuar en tu entrenamiento. Lo ideal es combinar ambos con una planificación adecuada para no caer en los síntomas típicos del sobreentrenamiento.

Escoge el que más te guste y llévalo a la práctica.

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

Sigue leyendo