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El Mito, nuestro destino está en manos de los genes

Hombre subido en el peso de casa

Hay cosas que nosotros estamos encantados de heredar de nuestros padres, el color de los ojos, el cabello, su inteligencia o sus joyas. Pero, ¿y el sobrepeso? ¿Te gustaría también heredar esto? Si bien la influencia exacta de los genes en el peso que llegamos a tener es un tema muy controvertido, sabemos que los genes juegan un papel muy importante. Pero ¿cuán determinante?

Por ejemplo, un par de gemelos idénticos (que comparten el 100% de sus genes) son más propensos a tener el mismo índice de masa corporal (IMC) que un par de gemelos que comparten el 50% de sus genes. Los estudios familiares estiman que más de la mitad de las variaciones en el IMC de la población mundial puede atribuirse a las diferencias genéticas. Seguir unos hábitos erróneos puede ser otra causa.

Cadena ADN hecha con vegetales

Dicho esto, el ADN no determina nuestro destino al 100%. El porcentaje de las personas que son obesas ha aumentado de forma espectacular, pero los genomas no han cambiado. La obesidad ha aumentado del 11,6% (1990) al 29,4% (2014) en Estados Unidos. Este incremento se debe a la evolución de nuestro entorno y nuestra respuesta a ella, no a un cambio en el ADN de nuestra especie. La obesidad se triplica, además, en los países en vías de desarrollo.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista de acceso público PLoS Medicine, la predisposición a la obesidad se puede reducir en un 40% con el ejercicio físico regular. Si estás teniendo problemas para bajar de peso y siempre has culpado a tus genes, recomendamos hacer valoración de la rutina de comidas y ejercicio físico que estamos haciendo semanalmente. La mayoría de la gente suele sobreestimar la cantidad de actividad física que hace.

Debemos ser honestos: ¿Estamos haciendo una media de 200-300 minutos de ejercicio a la semana? También podremos preguntarnos si hemos cambiado nuestra rutina de ejercicios en algún momento del pasado. Cuando uno/a se acostumbra a una rutina, se adapta, y no obtiene el mismo resultado en su metabolismo. Recuerda, el músculo es más eficiente que la grasa en términos de calorías que metabolizan, así que asegúrate de agregar el entrenamiento de fuerza a tu rutina semanal.

Por supuesto, los beneficios del ejercicio global se complementan con una dieta saludable. Los expertos recomiendan recortar en el consumo de azúcares refinados (procesados/no naturales). De acuerdo con un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, el consumo de bebidas azucaradas aumenta la asociación entre los genes y el alto índice de masa corporal, aumentando la obesidad.

En resumen, nosotros mismos tenemos la oportunidad de enfrentarnos a los genes que, desde nuestra familia y nuestra historia, nos persiguen desde el momento en el que conocimos el mundo. Controlar nuestros hábitos alimenticios y de ejercicio físico, y llevar un seguimiento semanal de todo ello es la mejor manera para mantenernos saludables.

Última actualización: 27 de January, 2015

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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