El síndrome cruzado, un peligro para nuestra postura

COMPARTIR 0 TWITTEAR

dolor de espalda Creemos que yendo al gimnasio o manteniendo una rutina de fuerza determinada estaremos más sanos que aquellos que no destacan tanto por su volumen. Debemos eliminar ese concepto erróneo de entrenamiento, ya que trabajando únicamente los grandes y vistosos grupos musculares podremos estar favoreciendo descompensaciones mecánicas. El síndrome cruzado es un producto de ese desequilibrio muscular, un peligro para la postura que interferirá en la calidad de vida negativamente. Si no sabes en qué consiste, atento para evitar tu aparición. Recuerda que el enfoque del entrenamiento debe ser saludable y la estética una consecuencia pero nunca un objetivo.

Síndrome cruzado superior

sindrome cruzado superior

Antes de nada debes saber que nuestro cuerpo está formado por cadenas musculares (conjunto de unidades funcionales) divididas en anterior y posterior. El síndrome cruzado superior es una descompensación a nivel de espalda alta, hombro y pecho. En él están contraídos unos músculos e inhibidos otros tantos, reflejándose en la postura de la parte superior del tronco. Los músculos de los que hablamos son:

  • Músculos contraídos o acortados: pectoral mayor y porción superior del trapecio junto con el elevador de la escápula.

  • Músculos inhibidos o atrofiados: flexores profundos del cuello y romboides o serrato mayor.

Cuando se produce esta combinación las fuerzas generadas por los músculos entrenados se desequilibran por la acción inhibidora de los contrarios. Es entonces cuando se origina una postura corvada que intrínsecamente conlleva una debilidad en la escápula con la consecuente desestabilización en la articulación del hombro. Un defecto que puede llevar a lesiones en la zona superior.

Síndrome cruzado inferior

sindrome cruzado inferior

Nos referimos al mismo desequilibrio muscular pero localizado en la parte inferior del tronco. La lordosis lumbar será la principal afectada, provocando numerosos dolores de espalda que puede hacerse crónicos si no se tratan a tiempo con una correcta higiene postural. Los músculos implicados son:

  • Músculos contraídos o acortados: psoas ilíaco y erector de la columna (extensores)

  • Músculos inhibidos o atrofiados: glúteo mayor y músculos abdominales (principalmente profundos)

¿Qué origina esto? Por la tonificación desequilibrada de los primeros músculos, la pelvis se inclina hacia adelante (anteversión) provocando una mayor curvatura lumbar denominada hiperlordosis. Es tan sencillo evitarlo como trabajar grupos musculares estabilizadores tanto agonistas como antagonistas.

¿Cómo evitarlos?

Simplemente pensando en la globalidad del cuerpo, dejando atrás ejercicios puramente analíticos que provocarían descompensaciones como las de ambos síndromes. Para el superior te recomiendo que trabajes la musculatuar profunda o menos amplia con ejercicios de estabilización de la parte superior de la espalda, junto con ejercicios para mantener una correcta postura del cuello.

Para el inferior las recomendaciones son aún más básicas. Trabajar suficientemente los glúteos en tus rutinas, así como la estabilización lumbo-pélvica mediante abdominales más allá del clásico crunch. Puedes ejercitar los músculos profundos del abdomen con ejercicios hipopresivos.

Recuerda que el principal camino para lograr una salud envidiable es la actividad física, siendo ésta la mejor prevención que existe. El síndrome cruzado, tanto inferior como superior, es consecuencia de unos malos hábitos posturales en el trabajo o en el resto de actividades de la vida diaria. Toma conciencia de ello para prevenir cualquier dolor desagradable.

Archivado en Abdominales, Columna, Glúteos, Hiperlordosis, Pectoral, Pelvis, Postura, Prevención, Síndrome cruzado
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (4)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

Publica tu opinión usando tu cuenta de Facebook.

¿Te ha gustado? ¡No te pierdas nada más!

follow us in feedly

Otras webs de Difoosion