Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

¿Podría el vino dañar tus dientes?

Mujer con una copa de vino

Existe una bebida que últimamente está cogiendo popularidad entre las personas que intentan perder peso y algunos deportistas. El vino y sus beneficios nos darán la oportunidad de vivir más tiempo, de cuidar nuestro corazón, o de combatir el sobrepeso. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que la ingesta de vino podría acarrear algunas consecuencias no tan beneficiosas.

Si eres un amante del vino, de los que no pueden pasar un día o un fin de semana sin su copita de vino tinto, blanco o rosado, el posible que no te hayas percatado de que tus dientes podrían dañarse con ello. La decoloración del esmalte de los dientes no es la única desventaja de beber vino: El ácido de la bebida puede corroer el esmalte de los dientes, aumentando así las probabilidades de generar caries, encías sensibles u dolor agudo.

Este dolor podría suceder en menos tiempo del que esperas. Un estudio publicado en el Australia Dental Journal encontró que, en tan solo 10 sesiones de cata de vinos de un minuto cada una, se pudo suavizar el brillo del esmalte de los dientes de los participantes. Por lo visto, todo lo que necesita el vino para corroer este esmalte un poco es de un contacto de 2 minutos con tus dientes. Y si estás en proceso de pérdida de peso, no te recomiendo el vino más dulce, ¿o sí?

Consejos para evitarlo

Mujer con una copa de vino y sonriendo

Para proteger tu esmalte dental y, en consecuencia, tus dientes, es aconsejable que siempre tengáis un vaso de agua al lado para, una vez terminada cada cata, enjuagaros bien la boca para eliminar estos ácidos tan corrosivos. Solo debes asegurarte de que el agua sea normal, sin ningún aditivo de sabor o lo que sea. Últimamente tenemos las famosas aguas de sabores que dicen que adelgazan.

Aunque se diga que una copa al día es buena para la salud de nuestro corazón, también debemos pensar en la de nuestros dientes. Por lo que sería muy inteligente también comer algo entre sorbo y sorbo de vino, por ejemplo, queso (es alcalino y neutraliza los ácidos del vino). Dicen que también se puede probar tomando aceite directamente, pero eso ya lo dejamos para los/as valientes.

Desde la experiencia os advertimos de no cepillaros los dientes justo después de tomar vino, pues aumentará el nivel de ácidos en tu boca, provocando que el efecto de corrosión sea mayor. Por último, si realmente estás preocupado por la salud de tus dientes, puedes acudir a algún dentista y preguntar por alguna crema dental con flúor o un enjuague. Esto ayudaría a fortalecer el esmalte debilitado y protegerlo de ataques futuros, ya sea mediante vino u otro alimento.

Última actualización: 29 de March, 2015

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

Mi equipo de trabajo:

Sigue leyendo