Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

Cómo diferenciar la fatiga común del sobreentrenamiento

overtraining El entrenamiento es la aplicación de una serie de estímulos que generarán adaptaciones distintas sobre el organismo. Estos cambios se manifiestan de múltiples maneras, entre las que cabe destacar la fatiga o el fenómeno de supercompensación. Sin embargo es fácil confundir tales síntomas con otros más graves como el sobreentrenamiento, sobre todo en personas sedentarias que comienzan a realizar ejercicio físico. Esto deriva en una pérdida de motivación y, en consecuencia, el cese de la actividad. Para que no suceda hoy queremos marcar algunas diferencias que te hagan ver lo distinto que es la fatiga común del temido sobreentrenamiento.

Primer nivel, fatiga aguda

Cuando empezamos a entrenar sentimos un cansancio sobre nosotros que, a menudo, nos sorprende. Los dolores musculares se hacen patentes sobre todo en los primeros días tras pasar un tiempo de inactividad.

Estas características son típicas de la fatiga aguda que es simple y llanamente la adaptación de nuestro organismo al esfuerzo demandado.

Según los estudios empieza a desaparecer a las 24 o 36 horas de tal forma que a partir de ahí nuestro rendimiento no disminuirá e, incluso, puede llegar a crecer.

Si este es tu caso vas por el buen camino hacia el objetivo que te hayas propuesto, únicamente deberás ser constante en aquello que practiques.

Segundo nivel, sobrerreacción funcional

A medida que el entrenamiento se hace más duro los efectos generados sobre los distintos sistemas son más intensos. La sobrerreacción funcional es un paso superior al anterior caracterizado por un déficit de rendimiento que dura varios días e incluso alguna semana.

El proceso de recuperación, por tanto, se alargará más pero en este nivel se produce el famoso fenómeno de supercompensación.

Gracias a él podremos volver más en forma tras la recuperación activa que llevemos a cabo.

fatiga deportista

Tercer nivel, sobrerreacción no funcional

Cuando entremos en este nivel debemos preguntarnos qué hemos planificado mal en la rutina, pues se hará patente el error por no respetar correctamente los tiempos de descanso.

La principal diferencia respecto al segundo es un descenso del rendimiento acentuado pero sin una recuperación clara del mismo tras haber descansado unos días.

Decimos, por tanto, que es un primer paso que puede llevarte hasta el sobreentrenamiento. En el momento que notes que tus resultados no mejoran, modifica parámetros de tu planificación para que los periodos de descanso sean mayores.

En este caso la supercompensación no se dará.

Cuarto nivel, sobreentrenamiento

Último eslabón en los niveles de fatiga. Un estado que se conoce más comúnmente como síndrome por su conjunto de síntomas que se manifiestan.

Has de saber que, una vez has entrado en el sobreentrenamiento, debes seguir una rutina específica y realizada por un profesional para salir de él.

El descenso del rendimiento es como mínimo de un mes. Los signos del sobreentrenamiento deben ser conocidos para establecer medidas al respecto, un error que se paga caro en el caso de los deportistas competitivos.

A modo de conclusión podemos afirmar que el rendimiento será la variable que marca tu estado de fatiga. Cuanto más tardes en recuperar mayor debe ser el tiempo de descanso empleado, un estado que puede evitarse respetando los periodos de descanso óptimos para cada modalidad.

Última actualización: 11/05/2015 a las 10:10

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

Sigue leyendo