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Cómo convertirse en un adicto al ejercicio físico

Curl de bíceps

Salimos a la calle y vemos al típico corredor que sale cada mañana, haga viento, lluvia o granice, a la misma hora de siempre.

Este tipo de personas no están obsesionadas, les gusta lo que hacen y han creado un hábito adictivo que les hace repetirse aun con el tiempo que caiga.

Hoy os enseñaremos algunos trucos para aquellos/as que quieran parecerse o convertirse en adictos al ejercicio físico de hoy en adelante.

  • Levántate temprano: Justo cuando apagas la alarma y dejas que tu cuerpo descanse los típicos 5 minutos más, es el mejor momento para levantarte de un salto. En un estudio se determinó que entrenar a la misma hora todos los días ayuda a mejorar más rápidamente a nivel físico y mental.

Sufriendo en la barra

  • Date 6 semanas: hay una creencia que dice que para crear un hábito debes repetirlo al menos 3 semanas seguidas.

    Pero hay evidencias de que a las seis semanas de repetir ese hábito, comienzas a notar cambios drásticos en tu cuerpo y organismo.

  • Encuentra tu motivo: el primer día de CrossFit, tu primera sesión de HIIT o la primera vez que sales de una clase de spinning, no debe ser lo que te marque para siempre.

    Los inicios siempre son duros y en el ejercicio físico no iba a ser menos. Prueba todo tipo de clases y ejercicios, y encontrarás tu verdadero motivo para ejercitarte.

  • Contrata un entrenador/a: si no encuentras tu motivo ni alcanzas la motivación necesaria pero realmente necesitas llegar a una meta, tu mejor opción será la de contratar a algún profesional del sector fitness.

    Ten muy en cuenta los requisitos que debe cumplir todo entrenador personal.

  • Únete a un club: existen clubs de gente relacionada con alguna de las disciplinas fitness. Grupos para realizar sesiones de CrossFit, para correr, para ir en bicicleta, etc.

    Cuando encuentres tu motivo y lo que te hace estar motivado, no lo dudes, únete a algún club.

Corriendo por la playa

  • Paga por ello: mucha gente que paga por algo suele aprovecharlo, pero otros no. No es un motivo de peso si el dinero no te duele tanto, pero tienes que pensar en que estás malgastando el dinero en algo en vez de hacer otra cosa que te motive más.

  • No te excedas: hay que ser consciente de hasta dónde puede llegar nuestro cuerpo. Nuestro organismo no es una máquina imparable que no tiene fin, por lo que el sobreentrenamiento puede llegar si no somos conscientes de nuestro umbral de agotamiento.

    Si te cansas demasiado, reduce intensidad, ya que el cansancio conlleva al abandono.

  • Cuenta las calorías: si estás a dieta de adelgazamiento o de mantenimiento, te recomendamos que estés al tanto de todas las calorías que tomas y aquellas que quemas.

    Utilizando un bloc de notas para anotar tus comidas y algún gadget para llevar un seguimiento de las calorías quemadas, serían grandes ideas.

Entrenando de noche

  • Márcate metas: si estableces algún/os objetivos, tu mente estará centrada en alcanzarlos. El agotamiento mental viene del aburrimiento de no tener motivaciones.

    Una meta te mantiene motivado por conseguir algo que realmente te guste o sientas que debes llegar a alcanzar.

    Márcate objetivos lógicos.

  • Pasa del gimnasio: si ves que tu horario te permite ir al gimnasio cada día a la misma hora pero, sin embargo, corres el riesgo algún día de llegar tarde a algún sitio importante, no te preocupes, puedes seguir en casa ejercitándote con cientos de sesiones y haciéndote con diversos accesorios para esos días.

  • No pienses solo en ti: cuando hacemos ejercicio generalmente lo hacemos porque queremos conseguir una meta personal: alcanzar un récord de tiempo/distancia, perder peso, prepararnos para una prueba, etc.

    Pero debemos pensar en otros beneficios ajenos a nuestra persona. Por ejemplo: montar en bici para evitar más contaminación; salir a correr por la montaña con el perro para que no ensucie la ciudad, etc.

  • Planea un viaje fitness: ejercitar nuestro cuerpo no solo significa ir al gimnasio y machacarnos o salir a correr y echar los pulmones en el último sprint.

    Podemos organizar salidas con la bicicleta, caminatas por la montaña, o pasar horas en la playa o piscina nadando y jugando dentro del agua.

    Seguiremos ejercitándonos de una manera diferente en verano.

  • No trasnoches: dormir poco trae graves consecuencias.

    Por ello, y porque quieres mantener una rutina diaria, debes estar despierto y descansado. Quedarse hasta muy tarde viendo tu programa favorito no ayudará nada.

Por todo esto, creo que debemos reflexionar antes de iniciarnos en una rutina de ejercicio físico. Estos consejos pueden ser la piedra angular desde la que os debéis apoyar de ahora en adelante para comenzar a practicar actividad física.

Y si necesitáis algún consejo, no dudéis de comentarlo.

Última actualización: 17/06/2015 a las 12:02

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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