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¿Es recomendable el HIIT en personas con obesidad?

obesidad ejercicio La individualización es el criterio por excelencia que debe prevalecer en todo entrenamiento, generando de esta manera estímulos específicos para el usuario. La obesidad, favorecida por factores como el síndrome metabólico, abarca a una población considerada con cierto riesgo en la ejecución de actividad física, aunque los resultados mejorarán notablemente la condición de vida del que lo practica. En este artículo queremos relacionar esta población con una de las tendencias de entrenamiento más destacadas en la actualidad: el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) Veremos si es beneficioso o no aplicarlo en personas con cierta obesidad.

En los últimos años se han dado a conocer múltiples beneficios del HIIT, aunque son cada vez más las precauciones a la hora de practicarlo. Uno de estos puntos tiene que ver con el sector poblacional que lo practica, pues al tratarse de una tipología de ejercicio de intensidad elevada muchos carecen de la base fisiológica y muscular para llevar a cabo tal esfuerzo. La obesidad se caracteriza por un déficit considerable de aptitudes físicas que pueden suponer un riesgo elevado cuando se practica HIIT.

Son algunos los artículos científicos que han sido objeto de debate entre el ejercicio de elevada intensidad frente al clásico ejercicio extensivo de larga duración para pacientes con obesidad. En concreto, un artículo analiza los pros y los contras de ambas modalidades para dicha población, y una de las explicaciones que otorga a la amplia tendencia hacia el HIIT en personas con obesidad es la búsqueda inmediata de resultados a corto plazo, pero sin tener en cuenta los riesgos que puede suponer su utilización.

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Además la exigencia del entrenamiento interválico de alta intensidad provocaría una baja adherencia al ejercicio físico por parte de la persona ya que la motivación disminuiría considerablemente al observar que no puede ejecutar la mayoría de actividades como le gustaría. Es por ello que la progresión es el mejor aliado tanto físico como psicológico para conseguir metas a corto plazo que motiven al usuario a seguir mejorando cada día. Otras cuestiones importantes como el impacto articular, la capacidad aeróbica o la resistencia muscular deberán ser tenidas en cuenta.

Aunque los beneficios del HIIT provoquen tasas de pérdida de grasa superiores por el efecto EPOC, entre otros, se debe tener en cuenta a quién se aplica dicho protocolo de alta intensidad pues el balance entre riesgos y beneficios puede ser negativo. Otra razón para no utilizar a priori el HIIT en personas con obesidad es el hecho de que el entrenamiento provoque en ellos una reeducacación de hábitos, tanto alimenticios como activos, sin tratarse de un único programa temporal de pérdida de peso.

A modo de conclusión final te diría que no es del todo recomendable el prescribir el entrenamiento HIIT a una persona con obesidad en primera instancia. Todo programa debe contener una cierta progresión que vaya cumpliendo con pequeños objetivos semanales y, tras una valoración profesional, se podrán ejecutar entrenamientos de intensidad elevada individualizados según las necesidades de la persona y adaptados a la misma.

Última actualización: 6 de July, 2015

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

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