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¡Cuidado con la sala de vapor de tu gimnasio!

Chica en sala de vapor

Acabas de terminar la clase más intensa de spinning de toda tu vida, y es el momento de relajar ese cuerpecito y darle a tus músculos lo que se merecen. Tu mirada se gira inmediatamente hacia la sala de vapor del gimnasio y tus piernas comienzan a dirigir tu cuerpo hacia allí de manera automática. Pero, esta sala reduce el ritmo de nuestra respiración, te afloja los músculos de las piernas y… te deshidrata. Vamos a ver hoy los peligros de esta sala tan visitada.

Allá por el mes de marzo, una señora falleció dentro de una de estas salas en un gimnasio de Estados Unidos. El informe forense concluyó que había sufrido un fallo renal debido a la deshidratación que esta sala provoca. Hay ciertos aspectos que entran en juego en esta historia: el cuerpo de la señora fue descubierto en la habitación a medianoche, por lo que no está claro si el protocolo del gimnasio funcionó. Ese espacio debió haber estado vigilado o controlado cada cierto tiempo. Por otro lado, la mujer, de 77 años de edad, tenía un mayor riesgo de deshidratación que si hubiera sido una joven de 20-30 años. Aunque ser joven, saludable y delgada no supone estar exenta de sufrir una deshidratación, ni mucho menos.

Pros y contras

Las ventajas de una de estas salas de vapores son todas las cosas que ayudan a calentar el cuerpo. El calor hace que la sangre fluya y se dilaten los vasos sanguíneos, mejorando la circulación hacia los músculos. Los peligros, por su parte, son que una vez todos esos vasos sanguíneos están totalmente dilatados, tú deberías adecuar el flujo de sangre que has conseguido y la cantidad de sangre que lleva tu cuerpo de un lado a otro ahora a la actividad que tu cuerpo debe desarrollar. Cuando la presión de la sangre sufre, tú puedes debilitarte rápidamente.

Pareja en sala de vapor

La clave está en que estas salas están diseñadas para preparar nuestro cuerpo antes de los entrenamientos y no después, como mucha gente piensa. Entrar a una de estas salas de vapor no debería suponer una parte de la vuelta a la calma y la relajación muscular, sino todo lo contrario. Exponer a tu cuerpo al calor lo conduce a sudar, a una mayor deshidratación y a mayores complicaciones en cuanto a la presión sanguínea se refiere.

Qué hacer

El paso número uno para que las salas de vapor sean seguras, es beber mucha cantidad de agua antes de entrar. El paso dos es pensar que allí dentro tus músculos se van a aflojar más o que esto te servirá para calentar tu cuerpo antes del entrenamiento y no después. Y el tercer y último peldaño sería mantener un registro de la gente que las usa y las veces que lo hacen, para tener una mayor vigilancia y cuidado.

En el momento en el que comiences a sentirte más débil de lo normal, no lo dudes y sal de la sala de vapor. Después de todo, mantener tu presión sanguínea en niveles óptimos es algo más importante que respirar en esa nube de eucalipto de la sala de vapores. Así que la próxima vez ya sabrás realmente para qué se deben utilizar estas salas.

Última actualización: 23 de July, 2015

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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