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Razones para trabajar los músculos antagonistas

musculacion Por desgracia la estética predomina en muchas ocasiones por encima de cuestiones relacionadas con la salud muscular, un factor que a largo plazo podría derivar en importantes lesiones. Este hecho no solo sucede en el campo del entrenamiento deportivo sino que es más que habitual observar a personas en los gimnasios fortaleciendo únicamente los músculos que más resaltan a la vista. El trabajo global es, por tanto, la mejor opción tanto para el desarrollo muscular como para gozar de una óptima salud músculo-esquelética. En relación con ello queremos darte algunas razones para que actives tus músculos antagonistas.

El concepto de músculo agonista y antagonista es sencillo de entender. El primero es el que ejerce la función del movimiento correspondiente, por ejemplo el bíceps en el caso de la flexión de codo.

El segundo es el contrario, aquel músculo que realiza la función opuesta, en este caso el tríceps con la extensión de codo.

Junto al agonista puede actuar de forma sinergista, es decir, a la vez, otros grupos con una función más estabilizadora.

Este concepto tan sencillo es olvidado por muchas personas a la hora de llevar a cabo un entrenamiento. Resulta básico que si fortalecemos un músculo agonista en mayor medida que otro antagonista se provoca un desequilibrio muscular.

Este desequilibrio es reajustado con otras estructuras corporales que no deberían intervenir, generando una descoordinación en las cadenas cinéticas que componen el cuerpo.

dolor lumbar

La estabilidad articular se logra con una compensación de fuerzas entre la musculatura agonista y antagonista.

Traducido al entrenamiento esto quiere decir que debemos contemplar tanto músculos anteriores como posteriores y no incidir solamente en aquellos grupos que más resaltan nuestra figura.

Un claro ejemplo de este suceso es la zona abdominal pues muchos se olvidan de cumplir con los ejercicios lumbares en relación 3:1 (1 ejercicio lumbar por cada 3 abdominales).

Aunque mi consejo personal es entrenar el core siempre con ejercicios de estabilización para imitar la función que lleva a cabo nuestro núcleo corporal.

Si nos trasladamos al campo del entrenamiento deportivo la importancia todavía crece más. Los futbolistas sufren una gran cantidad de lesiones isquiotibiales precisamente por un desequilibrio muscular al tener más desarrollados los cuádriceps por la predominancia de los gestos técnicos de golpeo.

El entrenamiento excéntrico supondría una excelente solución para trabajar los isquiotibiales como musculatura antagonista.

Este ejemplo remarca la importancia de trabajar los músculos que no actúan como protagonistas en el deporte que practiquemos.

El cuerpo debe ser entendido como un conjunto de cadenas cinéticas no como una serie de músculos con funciones separadas.

Es por ello que las mayores ganancias de fuerza se dan en movimientos olímpicos donde la musculatura actúa en coordinación, un aspecto funcional que se trasladará a la mejora de nuestra calidad de vida.

Última actualización: 11/08/2015 a las 13:07

Javier Felipe López

Foto Javier Felipe López

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador personal, preparador físico y miembro de la familia Difoosion. Creyente del ejercicio como medio para mejorar la calidad de vida. Consultas y planes de entrenamiento personalizados a través de javier.felipe@sportadictos.com

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