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2 nuevas formas de evitar el dolor de rodilla en corredores

Dolor de rodilla en corredor

Desde que el running como actividad deportiva y rutinaria pasó a formar parte de un gran grupo de la población en todo el mundo, los investigadores no han cesado en sus estudios para averiguar por qué el 42% de las lesiones que sufren los corredores tienen su origen en las rodillas.

Algunas de las primeras ideas para reducir el dolor de rodillas del corredor han sido los aparatos ortopédicos, el refuerzo de la rótula y el fortalecimiento de los músculos del muslo.

La investigación más reciente se ha centrado en la fuerza en caderas, y muestra resultados prometedores. Una cadera disfuncional es una causa importante del problema tan repetido en rodillas.

En los últimos meses, una investigación aún más reciente ha establecido que la forma de correr es un factor incidente en el dolor de rodillas.

Todo corredor es diferente del resto, cada uno deberá utilizar una técnica adecuada a su forma física y a sus posibilidades.

Además, no somos perfectos y todo ser humano tiene cierta desviación muscular y ósea en uno de los hemisferios del cuerpo.

A pesar de tener varios ejercicios para cuidar nuestras rodillas, vamos a intentar explicar dos conceptos relacionados con el desarrollo en la forma de correr y que pueden derivar en dolores de rodilla.

Pisada

Pisada de corredor Pasar de pisar desde la zona delantera a la trasera o la media del pie puede ser una solución para reducir el estrés patelofemoral o, lo que es lo mismo, el dolor de rodillas común de corredores. Aunque se afirma que una zancada menos amplia podría ser una solución combinada con la zona de pisada para reducir estos dolores.

Se dice que correr descalzo reduce en un 12% el estrés en rodillas en corredores. Sin embargo, la investigación muestra que correr descalzo, e incluso apoyar con la zona delantera o media del pie al correr aumenta el estrés en el músculo de la pantorrilla y el tendón de Aquiles.

La clave para cambiar de un tipo de pisada a otra es hacerlo de forma gradual, especialmente si eres mayor de 40 años. La ciencia tiene sus más y sus menos con el hecho de correr descalzo, por lo que no podemos inclinarnos definitivamente por ello.

Inclinación del tronco

Corredora inclinando el tronco Para que quede claro desde el inicio, la inclinación debe ser muy leve. La participación de abdominales inferiores debe estar presente en todo momento para mantener la postura. La caída del tronco hacia delante debe provenir de los tobillos y no debes sentirnos doblados, literalmente. Cuando esta postura se lleva a cabo correctamente, habrá una disminución significativa de la tensión en la rodilla. Se ha determinado en un 10% de inclinación para que la reducción en la carga de las rodillas sea de, al menos, un 13%, sin llegar a cambiar el patrón de pisada. Esto podría eliminar fácilmente el dolor de rodilla.

Esto tiene varias ventajas sobre el cambio de la pisada. Uno de cada tres corredores cree que conoce su tipo de pisada erróneamente.

Cuando se enseña a inclinar el cuerpo desde los tobillos, los beneficios pueden llegar a ser notables. Inclinar el tronco hacia delante, en vez de cambiar la pisada, reduce en mayor medida la tensión en la pantorrilla y en el tendón de Aquiles.

Así que si estás tratando tu dolor de rodillas al correr, debes darte cuenta de tu pisada y de si te inclinas poco o demasiado.

Si necesitas ayuda, asegúrate de contactar con algún especialista clínico que entienda de corredores para conseguir una evaluación personalizada correcta.

Cuidar nuestras rodillas es el primer paso para evitar cualquier tipo de lesión.

Última actualización: 21/09/2015 a las 10:03

JuanMi Guirado

Foto JuanMi Guirado

Performance Manager en Difoosion. Experto en marketing de afiliados, patrocinio y perfeccionamiento de medios. Ocho años de experiencia en el sector como redactor, formador y mánager de equipos. Mi perfil en LinkedIn

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