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3 posiciones de Yoga para realizar en la oficina

Yoga en oficina

Muchas personas pasan una gran cantidad de horas sentadas frente a un escritorio, y qué decir de aquellas que realizan jornadas dobles para tener un ingreso extra.

Al pasar todo ese tiempo en una misma posición repercute de manera negativa en el organismo. Sin embargo, con estos sencillos ejercicios de Yoga va a mejorar la postura, disminuir el estrés y hasta aumentar el rendimiento laboral.

Para comenzar es necesario que practiques una fácil meditación y, para ello, debes sentarte en una silla con los pies apoyados en el suelo, luego colocar las manos sobre los muslos y cerrar los ojos.

Ahora concéntrate en la respiración, inhala suavemente de modo que toda aquella tensión escape con la exhalación, permitiendo liberar el estrés al mismo tiempo que captas nuevas emociones.

Estira el cuello

Estira el cuello

Esta posición de Yoga relaja el cuello y elimina las tensiones, manteniendo una sensación parcial de alivio.

Consiste en colocar tu mano derecha en el hombro izquierdo, al mismo tiempo que la palma descansa sobre el pecho. Mientras tanto la oreja derecha reposa sobre el hombro derecho tratando de alcanzar el homóplato.

Es necesario mantener esa posición durante 10 minutos, tomando en cuenta que la respiración debe ser lenta.

Repite el ejercicio del otro lado.

Junta las manos

Junta las manos

Esta postura mejora la circulación en la espalda y en los brazos. Para ello debes sentarte derecho pegando completamente el cuerpo en el respaldo de la silla.

Ahora inhala y levanta los brazos hacia arriba uniendo las palmas entre sí, asegurándote de relajar tus hombros. Luego abre y cierra los dedos por lo menos 6 veces.

Ten en cuenta que la caja torácica debe estar contraída. Para terminar exhala y baja las manos de a poco.

Inclínate sentado

Inclínate sentado

Esta posición lleva el oxígeno al cerebro, y además le da a los discos el espacio necesario entre ellos.

Siéntate en el borde de la silla con los pies abiertos. Extiende los brazos hacia arriba e inhala. Después exhala a la par que dejas caer la comuna hacia adelante, aflojando la cabeza entre las piernas y llevando los brazos hacia los lados.

Para volver a incorporarte, sube lentamente con la espalda encorvada.

Estas asanas se pueden realizar en el orden que desees.

Lo importante es hacerlas de manera consciente y con regularidad. El dedicarle unos minutos al día, evitará que el cuerpo se vuelva rígido y genere problemas a futuro (molestias de cuello, espalda y compresión de cartílagos).

Ya no hay pretextos para estar saludable y con ganas de seguir trabajando.

Última actualización: 09/10/2015 a las 17:02

Erika

Foto Erika

Licenciada en gastronomía por profesión y cocinera experimental por vocación. Con un estilo de vida saludable y responsable que va de la alimentación sana y el entrenamiento constante. Perfil de Linkedin

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