Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

¿Cómo evitar las uñas negras y las ampollas al correr?

¿Cómo evitar las uñas negras y las ampollas al correr?

Uno de los problemas más comunes a los que se enfrenta un corredor en su día a día, son las uñas negras y las ampollas. La uña negra también es conocida por el nombre de: “uña de corredor” o “uña morada”, aunque su nombre técnico, es hematoma subungueal. Se trata de un moratón de toda la vida, pero localizado debajo de la uña, que resulta muy molesto y doloroso por momentos. Las ampollas, también son otra de las causas por las que un corredor deja de ir a practicar su deporte favorito, se trata de una acumulación de líquido transparente y se forman por el un roce continuo, bien con el calcetín, las plantillas, o lo más común, con las zapatillas.

Ambos fenómenos pueden deberse a dos causas, un fuerte impacto directo, o pequeños traumatismos que se repiten continuamente. Hay varias formas de que se produzcan, o bien a causa de un golpe directo en la uña, o en el pie que pueden causar este tipo de “lesiones”, y que se puede evitar retirando el pie antes de que nos golpee el objeto pesado, que nos causaría un ennegrecimiento e inflamación en la zona. O bien, como comentábamos previamente a causa de una exposición a un frote, o roce continuo en el tiempo. Si bien lo primero no es lo común, y es fácil de evitar si retiras el pie a tiempo, lo segundo es más lento y espinoso.

Uñas negras

Pero, ¿a quién afectan las uñas negras y las ampollas?

La respuesta es fácil, a todos los corredores del mundo. Afecta especialmente a los corredores de larga distancia, ya que corren sesiones kilométricas semanales, que pueden superan los 50 kilómetros por semana. Todos los corredores sometemos nuestros pies a un número elevado de pisadas, o lo que es lo mismo, golpeamos muchas veces los dedos que son los que finalmente absorben el impacto. Estos golpes afectan a la piel de la uña y de los pies, y queda comprimida entre dos superficies duras; el tenis o plantilla por debajo y la uña por encima. Si aprietas fuerte una uña de la mano, por los dos lados, verás cómo se pone morada. Esto mismo aplicado en el pie durante muchos kilómetros, (lo equivalente a muchas miles de pisadas) causa estos problemillas.

Ampollas

Otra causa de estos fenómenos, es el uso de calzado inadecuado, unos calcetines grandes o escasos, y sudor en el pie, que pueden originar un roce. Por tanto, no es necesario recorrer cientos de kilómetros para ver cómo se oscurece una uña; unas zapatillas que compriman los dedos, o con la puntera muy cerrada y dura, contribuyen a padecer estas molestias. También, si practicamos deportes en bajada, la punta de los dedos queda comprimida contra la zapatilla y se ennegrece.

Prevenir la aparición de las uñas negras tras un entrenamiento o carrera, es más fácil de lo que tú crees. Estos pequeños consejos te ayudarán a conseguirlo:

  1. Escoge bien tu calzado deportivo. El calzado para correr es la primera y más importante decisión que debes tomar si practicas running, si es un calzado pequeño te dolerá, si es demasiado grande te rozará, también hay que tener en cuenta si eres neutro, pronador o supinador. Lo importante es coger uno o dos números por encima, ya que al correr los pies se hinchan y necesitarás un espacio extra. Así escogiendo dos tallas más, no fallarás en la elección.

  2. Usa unos calcetines adecuados. Los calcetines para corredores pueden llegar a costar el doble, pero merece la pena gastar 3 o 5 euros más, en comprar unos adecuados. Este tipo de prenda deportiva, está especialmente preparada para que los pies respiren y así evitarás rozaduras. No cometas otro error común y los aprietes demasiado, ni mucho, ni poco.

  3. Corta las uñas regularmente. Si las tienes largas, es posible que sea la causa de una uña negra que no aparecería en las mismas circunstancias. Si cortas bien las uñas y evitas las uñas enterradas y largas evitarás a largo plazo que se claven en la carne, o que se te enganchen en el calcetín, en ambas ocasiones causando gran dolor, por lo que debes realizar un mantenimiento adecuado y constante.

  4. No uses nunca tenis nuevos en carreras largas o en competición. Debes tener en cuenta que unos tenis nuevos no están acostumbrados a tus pies, debes adaptarlos poco a poco, de igual forma que debes saber cuándo retirarlos a tiempo, que es todo un arte. Lo bueno de las zapatillas es que aflojan al usarlas bastante, pero para que suceda debes desgastarlas poco a poco, por ejemplo, en carreras cortas de 5 a 8 kilómetros, que permiten una adaptación nada dolorosa. Un consejo final, utiliza tiritas para cubrir las zonas de tus pies, igual que usan los peregrinos del Camino de Santiago.

Si tenemos en cuenta los consejos anteriores, y cuidamos y protegemos nuestros pies, evitaremos estas afecciones tan comunes entre los runners que, a pesar de parecer inofensivas, nunca descubres lo que molestan hasta que las padeces. ¡No dejéis que un pequeño problema como una ampolla, o una uña negra, arruine tu entrenamiento!

Última actualización: 18 de October, 2015

Iván Cernadas

Foto Iván Cernadas

Soy un periodista amante de la tecnología, deporte, viajar y los libros. "No es oro todo lo que reluce, ni toda la gente errante anda perdida", por eso me dedico a discernir entre la gente errante y la perdida, entre lo que brilla y lo que no, sacando a relucir el brillo de las cosas que valen la pena mediante el lenguaje de la escritura.

Sigue leyendo