Sportadictos
Aviso legal | Cookies | Licencia | Contacto

Parece que los lácteos desnatados no son mejores

Lácteos desnatados no mejores Se vive con la creencia de que los alimentos desnatados ayudan a perder kilos extras, mejoran la salud cardiovascular, así como otros padecimientos metabólicos en comparación con los enteros. Sin embargo, existen investigaciones recientes que empiezan a cuestionar sobre los beneficios, lo que hace pensar que podríamos equivocarnos al darle esa corona. Teóricamente, los lácteos desnatados aportarían grandes virtudes al organismo.

Lácteos desnatados bajo sospecha

Un estudio con personas de mediana edad que mantenían el consumo alto de derivados lácteos enteros tenían menos riesgo (un 46%) a desarrollar diabetes que las personas que ingerían lácteos enteros en menor cantidad. Además, otra publicación reciente observó las diferencias de peso entre quienes consumían lácteos enteros o desnatados. Entre los resultados sobresale que el grupo de personas que consumía lácteos enteros reducía un 8% el riesgo de padecer sobrepeso.

El presunto beneficio de los lácteos desnatados no es tan actual. En 2013, un estudio llegó a la conclusión de que la ingesta elevada de grasa de los lácteos estaba asociada a un menor riesgo de grasa abdominal, al tiempo que una baja ingesta de grasas de origen se asociaba con un mayor riesgo de obesidad. Por lo que la evidencia no apoya aquellas hipótesis que afirman que la grasa láctea contribuye a tener un exceso de grasa en el cuerpo.

A este respecto hay que entender que existe una falsa idea al pensar que si un alimento es bajo o 0,0 grasa es sano, “gran error”. Es preciso entender que las grasas saturadas tienen un efecto y comportamiento diferente en el metabolismo.

Consumir alimentos desnatados no hace que minimice el aporte calórico de la dieta diaria. Aunque los productos desnatados contienen menos calorías que los enteros, se termina compensando esa carencia bebiendo o ingiriendo más de otros alimentos y, esto se debe a varias razones:

  • Ejercen un menor efecto saciante. Al contener muy poca o nada de grasa, la digestión es más rápida, ya que la grasa se ralentiza, provocando un desequilibrio.

  • Se provoca una distorsión de las raciones. Algunos lácteos vienen en presentaciones grandes, lo que es más difícil calcular la ración.

  • Alimentos menos apetitosos. Se incorporan sabor, color y azúcares para hacerlos más atractivos, incrementando el aporte calórico. Lácteos desnatados

Es momento de rectificar la percepción con respecto a que todas las grasas son malas y considerar que al elegir un lácteo desnatado quizás no sea la mejor elección. Sin olvidar que somos nosotros quienes podemos ser los propios enemigos a la hora de proveer la alimentación.

Última actualización: 9 de mayo, 2016

Erika

Foto Erika

Soy mexicana. Licenciada en gastronomía por profesión y cocinera experimental por vocación. Con un estilo de vida saludable y responsable que va de la alimentación sana y el entrenamiento constante.

Sigue leyendo