Tras el reposo del estío, qué virtudes ofrece el ejercicio al cerebro

COMPARTIR 0 TWITTEAR

Personas haciendo ejercicio

Mucho se dice que practicar el ejercicio trae ventajas en la apariencia y para la salud. Pero la relación cuerpo activo con cerebro en forma es otra de sus grandes virtudes. Estudios han demostrado que la actividad física mejora la salud mental de distintas formas. Incluso los adultos de edad avanzada pueden llegar a recuperar de entre 1 y 2 % del volumen cerebral en el área de hipocampo. ¡Que maravilla!

El sedentarismo se posiciona en los primeros lugares

La Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona que la inactividad física es la causante del 6% de muertes registradas en todo el mundo, siendo un factor de riesgo de mortalidad. Y es una razón de peso para evitar el sendentarismo desde ya. Así que se debe realizar alrededor de 150 minutos semanales. Sin embargo, cabe señalar que esta situación puede llegar a agravarse en el verano, al relajarse en exceso. Por ello, en septiembre es el mes clave para tomar las medidas necesarias contra el sedentarismo, o bien, para mantener los buenos hábitos que se han adquirido durante el estío.

Salud mental tras el ejercicio

Cerebro cargando pesa

Distintas investigaciones señalan que la actividad física, sobre todo el ejercicio aeróbico es un gran estimulo de la neurogénesis, que podría estimular la formación de neuronas en el hipocampo (región del cerebro que participa en el aprendizaje y la memoria). Es más, tiende a minimizar en las personas que padecen enfermedades mentales como la demencia y la depresión, de modo que el ejercicio ayuda a compensar el efecto de dichas patologías.

Al igual que en otras enfermedades degenerativas, las personas con la enfermedad de Parkinson, han logrado una mejoría de los síntomas motores y no motores, debido a la inclusión del ejercicio como Yoga, baile, Taichi, ejercicio de resistencia o aeróbico. Además, las actividades físicas que incluyen música rítmica, se vincula con la activación de áreas neuronales de control motor, contribuyendo a una mejor marcha y equilibrio.

Las funciones ejecutivas pueden mejorarse haciendo ejercicio. Estas son habilidades mentales que están orientadas a la consecución de objetivos como inhibición de la respuesta o la memoria del trabajo. Y aunque no se requieren para cumplir tareas complicadas o resolver problemas complejos. La actividad física puede ayudar a mantener la concentración con una gran facilidad.

Pero la concentración no es la única habilidad que se pone a prueba. En muchas ocasiones tenemos que pasar de una tarea a otra, ajustando la atención y siguiendo varios temas a la vez. Pero el ejercicio también puede contribuir a la causa. Una investigación en el año 2009 analizó a varios voluntarios durante un par de semanas. Al termino, se pudo apreciar una relación directa entre la intensidad del ejercicio y la mejora de la flexibilidad cognitiva de la persona, lo que quiere decir que pudo prestar más atención en varias tareas, aún cambiando abruptamente.

La materia gris es aquella sustancia del cerebro que es la responsable de la transmisión de datos y, por ende, la agilidad del pensamiento. Además a partir de los 30 años, el cerebro empieza a perder volumen de manera natural, lo que genera la pérdida progresiva de funciones y la materia gris se deteriora. Pero la buena noticia es que la actividad física ayuda a mantener en buen estado el cerebro.

En conclusión, el ejercicio físico es uno de los responsables de los efectos benéficos a nivel cerebral. Así que practica un poco de actividad física diariamente, sin importar la época del año porque el cuerpo te lo agradecerá tarde o temprano.

Archivado en Beneficios, Cerebro, Ejercicios, Salud mental, Verano
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (3)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

¿Te ha gustado? ¡No te pierdas nada más!

follow us in feedly

Nuestros blogs